Una hoja de ruta global para conservar los insectos

Hoy nos hacemos eco de una carta publicada recientemente en la revista Nature, Ecology and Evolution en la que un equipo internacional de más de 70 científicos, expertos en ecología y conservación de la biodiversidad, propone una hoja de ruta global para la recuperación y conservación de las poblaciones de insectos.

Cada vez son más los estudios que evidencian cómo una serie de procesos relacionados con la actividad humana -principalmente, pérdida y fragmentación de hábitats, contaminación, introducción de especies invasoras, crisis climática y sobreexplotación de recursos- están provocando una reducción alarmante de la abundancia y diversidad de insectos y otros invertebrados a lo largo y ancho del planeta. Dichos estudios muestran, además, otro hecho altamente preocupante: el declive afecta a todos los grupos de insectos, y ni herbívoros, ni detritívoros, ni parasitoides, ni depredadores, ni polinizadores se libran de dicho declive.

La importancia de los insectos para el bienestar humano

Los insectos son de vital importancia para el bienestar humano al ser piezas fundamentales en la producción y seguridad alimentaria a través de procesos como la polinización, la fertilidad de los suelos o el control de plagas. Actualmente, existe un amplio consenso científico sobre el hecho de que este declive de insectos, otros artrópodos y biodiversidad en general, es una amenaza muy real y seria que la sociedad debe abordar urgentemente.

Como respuesta ante estos hechos y empujados por las demandas de una sociedad cada vez más concienciada sobre los retos ambientales, algunos gobiernos se han puesto manos a la obra. Por ejemplo, el Gobierno alemán ha impulsado un ambicioso programa de financiación de entidades científicas que desde 2005 hasta 2030 prevé un aumento del gasto en investigación del 3% anual. Lo novedoso de esta medida es que ha sido consensuada entre todas las formaciones políticas y suscrito por los gobiernos federales, por lo que se mantendrá gobierne quien gobierne, y ya ha supuesto un incremento extra en la financiación de 17.000 millones de € en los últimos 10 años. Este ejemplo debería ser el pistoletazo de salida que anime a otras naciones -especialmente aquellas con mayor renta- a responder de manera proactiva a esta crisis, abordando las amenazas conocidas y esperadas.

Soluciones para revertir el declive y líneas de investigación prioritarias

Con el objetivo de revertir el declive de las poblaciones de insectos, los autores de la carta sugieren implementar una serie de medidas que, según ellos mismos exponen, supondrían soluciones beneficiosas independientemente del escenario futuro que se contemple. Entre las medidas propuestas (figuras 1 y 2), este grupo de científicos destaca la necesidad de revertir la actual tendencia de intensificación de la agricultura, favoreciendo aquellas prácticas agrícolas que preserven la diversidad de insectos a través de una reducción en la aplicación de pesticidas y fertilizantes sintéticos y del aumento de la heterogeneidad del paisaje mediante la conservación y restauración de áreas con vegetación natural dentro de la matriz agrícola  (ver lista exhaustiva de medidas al final del texto).

Además de la adopción de todas estas medidas, también resulta fundamental comprender mejor los cambios en la abundancia y diversidad de los insectos, para lo cual proponen líneas prioritarias de investigación, entre las que destacan la realización de estudios que evalúen los cambios en las abundancias de insectos en distintas zonas del planeta, considerando distintos escenarios de manejo agrícola y urbanización, o la creación de un organismo internacional que coordine una red de puntos de muestreo a largo plazo -algo así como un panel intergubernamental para insectos- (ver lista exhaustiva de propuestas de investigación al final del texto).

Los autores concluyen la carta remarcando la necesidad de actuar de manera inmediata, pues contamos con información suficiente para formular soluciones que sean beneficiosas independientemente del escenario futuro que se contemple. Además, propugnan que la implementación de estas medidas vaya acompañada de programas de investigación que examinen el impacto de las mismas, de manera que los resultados puedan ser usados para  mejorar la implementación de medidas futuras (lo que se conoce como gestión adaptativa), ya que este enfoque basado en aprender a través de la práctica asegura que estas estrategias de conservación sean fiables ante futuras amenazas y presiones.

Artículo original:

Jeffrey A. Harvey y colaboradores (2020) International scientists formulate a roadmap for insect conservation and recovery. Nature, Ecology and Evolution. doi: 10.1038/s41559-019-1079-8.

Medidas propuestas por los científicos para revertir el declive de los insectos:

  • Dar pasos ambiciosos para reducir la emisión de gases de efecto invernadero.
  • Revertir la actual tendencia de intensificación de la agricultura, incluyendo la reducción de pesticidas y fertilizantes sintéticos, y buscar su reemplazamiento con prácticas agro-ecológicas.
  • Promocionar la diversificación y el mantenimiento de técnicas de uso del suelo adaptadas a las condiciones locales.
  • Incrementar la heterogeneidad de las áreas agrícolas a través de la conservación y restauración de áreas con vegetación natural dentro de la matriz paisajística, así como asegurar el mantenimiento y la creación de microhábitats clave durante eventos climáticos extremos como olas de calor o sequías.
  • Reducir las amenazas locales identificadas en cada zona, tales como contaminación de las aguas, acústica o lumínica, o la presencia de especies invasoras.
  • Priorizar la importación de bienes cuya producción no conlleve la destrucción de ecosistemas diversos bien conservados.
  • Diseñar e implementar políticas -ayudas e incentivos fiscales- que promuevan la innovación y adopción de tecnologías respetuosas con los insectos.
  • Ejecutar estrategias más contundentes en la lucha contra la introducción de especies exóticas, y priorizar las soluciones basadas en la naturaleza para su mitigación a largo plazo.
  • Recopilar e implementar estrategias de conservación para especies vulnerables, amenazadas o en peligro de extinción.
  • Financiar programas de educación y divulgación, dirigidos a todos los actores sociales, pero especialmente dirigidos al gran público, agricultores, gestores de espacios naturales, autoridades y profesionales de la conservación.
  • Promocionar proyectos de “ciencia ciudadana” como una manera de obtener más datos sobre la abundancia y diversidad de insectos y de involucrar a la sociedad, especialmente en áreas con escasez de infraestructura profesional y académica.
  • Concebir e implementar medidas a través de las cadenas de producción alimentaria, incluyendo agricultura y  ganadería, de manera que favorezcan modelos productivos respetuosos con los insectos, así como invertir en despertar vocaciones científico-profesionales y el desarrollo de aptitudes que alumbren una nueva generación de conservacionistas de insectos, y proporcionar conocimiento y habilidades para los profesionales existentes (particularmente en los países de mayor renta).

Líneas de investigación prioritarias:

  • Cuantificar las tendencias temporales en la abundancia, diversidad y biomasa de insectos mediante la elaboración y análisis de bases de datos con largas series temporales a partir de colecciones públicas o privadas.
  • Explorar la importancia relativa de cada una de las causas de pérdida de insectos.
  • Iniciación de estudios a largo plazo comparando la abundancia y diversidad de insectos en diferentes hábitats y ecosistemas a lo largo de un gradiente de impacto agrícola/urbano y en las zonas de transición entre hábitats naturales y agrícolas.
  • Diseñar y validar técnicas respetuosas con los insectos que sean efectivas, relevantes localmente y atractivas económicamente en hábitats agrícolas y manejados y ambientes urbanos.
  • Promocionar y aplicar protocolos estandarizados de monitoreo a escala global y establecer parcelas o sitios de seguimiento a largo plazo basados en dichos protocolos, así como incrementar la financiación para programas de monitoreo existentes.
  • Establecer un órgano internacional de gobierno auspiciado por organismos existentes, como la Organización de Naciones Unidas (ONU) o la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), que coordine la documentación y el monitoreo de los efectos a largo plazo de las soluciones propuestas.
  • Fomentar colaboraciones público-privadas y mantener la financiación de iniciativas existentes destinadas a restaurar, proteger y crear nuevos hábitats vitales para los insectos, así como gestionar sus amenazas más importantes.
  • Fomentar la exploración e investigación destinada a mejorar las evaluaciones del estado de conservación de la biodiversidad, especialmente a nivel regional en áreas poco estudiadas, y realizar evaluaciones a gran escala del estado de conservación de los grupos de insectos para ayudar a identificar especies, áreas y cuestiones prioritarias.

Fuente: Ecomandanga

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