SEMILLAS: UNA VISIÓN GLOBAL

por Simiente Disidente

Es fundamental recuperar  el derecho de los agricultores a hacer uso de los recursos genéticos sin que las normativas supongan una traba a la hora de poder elegir en todo momento los factores adecuados de producción para desarrollar con éxito su labor

Creemos necesario en un inicio realizar una observación global de la situación del sector de la producción y comercialización  y conservación de las semillas en el Estado Español.

Los catálogos  de semillas comerciales cada vez tienden a la utilización, y por tanto puesta en mercado, de variedades protegidas y/o patentadas de manera que el acceso del agricultor a la semilla se ve cada vez más grabado por  protecciones legales de las obtenciones vegetales desde las diferentes leyes de propiedad intelectual.

Informes de ANOVE, así como la creación por parte de la cita asociación de GESLIVE (Gestión de Licencias Vegetales) apuntan la tendencia de las empresas semillistas hacia un mayor control no ya solo de los mercados de semillas de origen, sino de la propia semilla producida por el agricultor para su autoconsumo y su intercambio y/o comercialización.

Los intereses de la agroindustria están sesgados hacia las necesidades especificas de una agricultura industrializada con exigencias de uniformidad, fomentándose la perdida de la diversidad genética  agrícola .

Desde un planteamiento económico no es de recibo la imposición del pago de royaltis sobre la semilla producida por el agricultor en su propia explotación, ni de las amenazas recibidas .

Desde un planteamiento social, el control, que se pretende ejercer desde las casas de semillas sobre el agricultor, pretendiendo inhibir su capacidad de decisión , al reducir el numero de variedades presentes e introducir aquellas que por su interés comercial unidireccional pueda interesar poner en mercado.  Nos enfrentamos a enormes presiones que pretenden imponer la uniformidad en lugar de la diversidad, uniformidad tanto biologica como cultural.

Desde un planteamiento productivo, una agricultura basada en unas bases genéticas tan reducidas puede provocar riesgos muy graves, en caso de plagas o enfermedades, ya que se eliminan las barreras naturales de protección que produce la propia variabilidad genética. Comprometiendo además la seguridad alimentaria de la humanidad (variabilidad genética que permite la protección frente a elementos bióticos y abióticos)

Y desde un planteamiento medioambiental, la reducción de la diversidad biológica, la uniformidad genética (según informes de la FAO al año desaparece el 2% de la biodiversidad agrícola en el mundo) son un atentado contra la lógica del planeta.

Son razones suficientes para abrir un debate y dedicar un tiempo de trabajo, para buscar alternativas.

Una agricultura industrializada, basada en bajos niveles de variabilidad, es una agricultura sin futuro, totalmente dependiente de las grandes corporaciones.

La gran riqueza varietal de nuestro país, tanto en cultivos hortícolas y frutales, como en cultivos más continentales, cereales, leguminosas y proteaginosas, debe suponer una ventaja para nuestra agricultura.

Debemos pues desarrollar un proyecto ambicioso de conservación y desarrollo de esa riqueza que no es sino la conclusión del trabajo de generaciones de hombres y mujeres.

Es necesario quebrar la dependencia actual de la variedades modernas, en efecto más productivas, pero económicamente no tan rentables ya que son variedades diseñadas para la utilización de fuertes cantidades de fertilizantes y agroquímicos, en un momento histórico de  presión por parte las políticas agrarias, de nuevas demandas sociales, debemos ser capaces de plantear y desarrollar unos modelos de producción acordes también con la realidad de los diferentes sectores productivos.

La sensibilidad no depende del sistema de producción sino de la necesidad real de promover  y recuperar nuestra cultura agraria y de frenar los movimientos globalizadores en la producción de alimentos.

Hoy en día nuestra ganadería depende de la producción de soja (un solo producto) en los países americanos, un producto controlado desde su producción por grandes empresas transnacionales y por las fluctuaciones de los mercados de futuros. Hemos dejado nuestra ganadería en manos de especuladores en las Bolsas internacionales, mientras olvidamos el potencial productivo de leguminosas y proteaginosas nacionales. Es tan solo un ejemplo.

Sin irse muy al extremo, actualmente la producción de semillas depende de las decisiones comerciales de tres o cuatro empresas mundiales. Y ante eso, además tenemos que pagar royalties.

Es fundamental recuperar  el derecho de los agricultores a hacer uso de los recursos genéticos sin que las normativas supongan una traba a la hora de poder elegir en todo momento los factores adecuados de producción para desarrollar con éxito su labor

Para ello sería necesario:

  • .-Identificar los factores clave que afectan a la toma de decisiones de los agricultores para mantener variedades locales.
  • .-Descripción del acceso y uso que tienen los agricultores a los sistemas formales e informales de abastecimiento de semillas.
  • .-Desarrollar una bases de información sobre las características y valores de las variedades locales y de las variedades abiertas/libres para el uso de los agricultores
  • .-Implementar el mejoramiento y las técnicas de selección que mantengan o mejoren la diversidad genética en el campo.
  • .-Mejorar el acceso a la semilla a través de redes locales de semillas, ferias de diversidad y bases de datos de productores.
  • .-Reconocimiento publico a todos los niveles sobre la importancia de la  conservación de la biodiversidad por los agricultores para desarrollo agrícola presente y futuro
  • .-Identificación  de los factores limitantes para el mantenimiento de la diversidad local y nacional cultivada en campo.

 

ELEMENTOS QUE HACEN NECESARIO EL MANTENIMIENTO DE LA DIVERSIDAD AGRICOLA

ELEMENTOS ECONÓMICOS

Las  normativas en cuanto a la producción y la comercialización de semillas tienden a gravar económicamente, reduciendo el “privilegio de agricultor” reconocido en toda la legislación y acuerdos internacionales relacionados con los derechos de propiedad sobre el uso de variedades comerciales de cultivos agrícolas, a favor del “derecho de obtentor” (acuerdos UPOV, Ley de Protección de Obtenciones Vegetales), pretendiendo reducir el beneficio de los agricultores mediante el pago de royalties sobre la semilla producida en su propia explotación.

La Ley de Protección de Obtenciones Vegetales compromete de manera notable la posibilidad del agricultor de producir, comercializar e intercambiar su propia semilla, sometiendo todos los sistemas informales y tradicionales de acceso a la semilla y gravándolos con tasas, argumentando la clandestinidad de dichos sistemas y otros argumentos peregrinos como falta de sanidad y seguridad en la semilla de agricultor

La Agroindustria no encara el deterioro de los agrosistemas tradicionales como un costo sino que externaliza este costo a toda la sociedad, implicando la dependencia económica, tecnológica y cultural de todos los sistemas de producción agrarios ante las transnacionales de la agricultura.

Presenciamos la consolidación de tres grandes procesos:

  • .- Consolidación de la cadena alimenticia por un grupo cada vez más reducido de industrias
  • .- Legalización de la privatización de la vida a través de los derechos de propiedad intelectual (DPI)
  • .- Aplicación y despliegue de la ingeniería genética en la producción agraria

Una agricultura basada en la biodiversidad puede ser más rentable cuando se evalúan los costes sociales del modelo productivista en su totalidad,. La variabilidad genética ofrece una mayor estabilidad agronómica y económica al agricultor

ELEMENTOS CULTURALES

A  través del trabajo inteligente de mujeres y hombres hemos llegado a tener variedades de cultivos alimenticios adaptadas desde el  desierto hasta las fronteras árticas.

En la medida que hemos adaptado variedades y razas se ha desarrollado la agricultura en una inmensa gama de nichos ecológicos.

Desde el comienzo del asentamiento humano en núcleos más o menos estables esa microadaptación agrosistemica estuvo en la base del desarrollo social.

Todo ser  vivo de utilidad humana tiene un conocimiento asociado. Perdemos adaptabilidad al medio cuando desaparece una especie o una raza a través de su extinción biológica. Pero también perdemos la utilidad de la diversidad biológica cuando se pierde el conocimiento a ella asociado (erosión cultural)

Nos enfrentamos a enormes presiones que pretenden imponer la homogeneidad tanto biológica como cultural, vivimos una dramática erosión tanto genética como cultural.

Los agrosistemas diversos tradicionales nos ha protegido habitualmente de los avatares bióticos y abióticos y han permitido el desarrollo cultural y tecnológico de las comunidades rurales (la FAO calcula en u 75% la pérdida de la diversidad en cultivos durante el siglo XX)

Es necesario valorar los elementos que dan lugar a métodos sustentables en la producción agraria, integrados dentro de diversidad, potenciando lo ciclos internos en el manejo de los recursos y la aplicación de tecnologías localmente adecuadas producto de  sistemas participativos de investigación, socialmente responsables y culturalmente sensibles. La familia rural es la que está en mejor condición de evaluar cuales son las prioridades en cuanto a la investigación, reconociendo el saber tradicional como base de sustentabilidad

Evolución del saber y el hacer agrícola, en vez de revoluciones desestabilizantes y destructivas.

ELEMENTOS MEDIOAMBIENTALES Y AGRONOMICOS

Tradicionalmente en nuestro país hemos sabido gestionar los factores ambientales, muchas veces limitantes, con el diseño de sistemas agrarios que han permitido armonizar nuestra agricultura, integrando el conocimiento del medio natural con  el conocimiento de los cultivos tradicionales.

El sentido común nos ha permitido crear y desarrollar sistemas aportando unos métodos de producción acordes entre las necesidades de producción y los requerimiento medioambientales.

Nuestra cultura agraria ha sabido modificar el ambiente creando conceptos de diversidad que posteriormente han sido justificados por la ciencia

Una agricultura de calidad basada en la diversificación de los cultivos, en una amplísima  gama de variedades locales, permitiendo la utilización de recursos locales y la sustentabilidad de sistemas agrarios locales eficientes y autosuficientes.

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