Queremos la vida

Les han querido silenciar , ignorar, ningunear,  pero hoy han salido a la calle en más de 160 países. Donde hace una semana eran tan solo un puñado de chavalas y chavales hoy han (hemos) sido miles.

Políticos profesionales y activistas de medio pelo les han mirado con condescendencia sin saber leer que esto es un movimiento imparable, el germen de quienes luchan por sus sueños sin complejos por un mundo más libre, más bello, más solidario.

La juventud planetaria grita por la necesidad de un futuro contra la necedad de los poderosos, contra la necedad de un capitalismo destructivo.

Quienes hoy han salido a la calle secundando la “Huelga por el Clima” es la generación consciente de la emergencia climática.

“Las elites políticas y económicas en el poder están robando nuestro futuro y nuestras sociedades se encuentran en una situación de emergencia social provocada por el cambio climático”.

“Somos la generación que encara este problema, jóvenes de todo el mundo hemos alzado nuestras voces ante esta amenaza”.

“Hemos decidido salir a las calles cada viernes para exigir el derecho de todos los seres vivos a la vida digna; el derecho a desarrollar nuestros proyectos de vida sin imaginarnos huyendo de olas de calor extremas, huracanes o inundaciones”. Por eso, “nos atrevemos a hablar de emergencia climática y nos atrevemos a decir lo que nadie quiere escuchar”.

“Juntos construimos viernes de desobediencia, de esperanza, de justicia climática y de revolución por la vida. Nos rebelamos contra el sistema porque no podemos soñar nuestro futuro más próximo fuera de una pesadilla. Queremos la vida.

MANIFIESTO DE LA JUVENTUD POR EL CLIMA

La élites políticas y económicas en el poder están robando nuestro futuro (15/19).  Nuestras sociedades se encuentran en una situación de emergencia social provocada por el cambio climático.Ante esta situación, nuestra generación se encuentra condenada a una dura inestabilidad social y ecológica. ¿Qué sentido tiene proyectar un futuro ante estos escenarios inciertos? Somos las generaciones sin futuro. Somos la generación de la precariedad, de las prácticas infinitas y los alquileres imposibles. Somos la generación de la crisis económica y también lo seremos de la crisis climática

.La emergencia climática es innegable. Según el último informe del Panel Intergubernamental del cambio climático nos quedan solo 11 años para evitar la catástrofe climática y limitar la subida de la temperatura media mundial a 1,5 ºC. Nos encontramos en una situación de emergencia mundial en la que los gobiernos no están a la altura de dar soluciones necesarias. En el panorama nacional hemos pasado del negacionismo del PP a la eterna espera e insuficiencia de la ley de Cambio Climático y de Transición Energética del gobierno del PSOE. Vivimos sumidas en una lucha electoral interminable que está dejando en un segundo plano el desastre al que nos dirigimos.

¿Cómo es posible que la minoría que posee los medios de producción y más contamina se lucre en perjuicio de la vida y salud del resto de la ciudadanía? Desde las grandes cumbres climáticas nos quieren vender falsas soluciones que hipotecan nuestro futuro al seguir destruyendo el medio ambiente, olvidando que necesitamos cambiar las cosas antes de que sea demasiado tarde. Nos han fallado, y ahora la situación ya es insostenible. Exigimos alternativas reales, justas y viables, poniendo los recursos de manera democrática en manos de la mayoría, o dentro de unos años no tendremos un mundo en el que vivir.

Somos la generación que encara este problema. En los últimos meses, jóvenes de todo el mundo hemos alzado nuestras voces ante esta amenaza. Hemos decidido salir a las calles cada viernes, para exigir el derecho de todos los seres vivos a la vida digna; el derecho a desarrollar nuestros proyectos de vida sin imaginarnos huyendo de olas de calor extremas, huracanes o inundaciones. Nos atrevemos a hablar de emergencia climática. Nos atrevemos a decir lo que nadie quiere escuchar.

Queremos poner la vida en el centro. Porque somos generaciones globales sin futuro, alzamos nuestras voces cada viernes reclamando justicia ambiental. De ahora en adelante, desde Suecia hasta Madrid, en todo el mundo somos el movimiento internacional #FridaysForFuture.  Juntas construimos viernes de desobediencia, viernes de esperanza, viernes de justicia climática, viernes de revolución por la vida. Nos rebelamos contra el sistema porque no podemos soñar nuestro futuro más próximo fuera de una pesadilla.

Queremos la vida.

fotos. Alex Romera (La PLuma Malabar)

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