Plantar un billón de árboles no detendrá el cambio climático.

Un reciente estudio, en el que han participado científicos del CSIC, ha determinado que una estrategia de planta masiva de árboles no sería beneficiosa para la lucha contra el cambio climático, sino todo lo contrario, ya que se pueden destruir ecosistemas o incrementar la probabilidad de incendios y exacerbar el calentamiento global.

Un grupo de 46 científicos de todo el mundo, dirigido por Joseph Veldman, de la Universidad Texas A&M, está pidiendo precaución.

Las mejores armas que tiene la humanidad contra el cambio climático tienen nombre: los árboles. Estos seres funcionan como la mejor herramienta para extraer el dióxido de carbono de la atmósfera y almacenarlo. Sin embargo, su uso abusivo puede provocar un efecto totalmente contrario.

Así lo ha determinado un reciente estudio en el que han participado el Centro de Investigaciones sobre Desertificación (CIDE), centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), la Universitat de València y la Generalitat Valenciana. Según la investigación, la plantación masiva de árboles puede destruir ecosistemas, incrementar la intensidad de los incendios forestales y exacerbar el calentamiento global.

“Plantar árboles puede ser una buena opción en algunas áreas deforestadas, pero plantarlos en pastizales naturales impactaría negativamente en el hábitat de las plantas y los animales nativos. Además, el secuestro de carbono no sería suficiente como para compensar las emisiones de combustibles fósiles”, ha destacado Joseph Veldman, coordinador de la investigación.

En este sentido, el estudio elaborado por un equipo internacional de cerca de 50 científicos, pide “máxima prudencia” a la hora de sopesar la plantación masiva de árboles como solución al cambio climático. “Una plantación masiva de árboles en pastizales y sabanas, aparte de los problemas para la biodiversidad, generaría unos paisajes muy homogéneos e inflamables que tarde o temprano acabarían siendo pasto de grandes incendios”, ha explicado CSIC Juli Pausas, investigador del CSIC y coautor del artículo.

De este modo, el estudio ha respondido a otra investigación de Science en la que se hace referencia que una plantación masiva de árboles podría capturar 205 gigatones de carbono, que es el equivalente a una tercera parte del dióxido de carbono emitido desde la Revolución Industrial. “La realidad es que el potencial de las plantaciones en mitigar el cambio climático es cinco veces menor”, ha desmentido Veldman.

Según los investigadores, ese estudio también ha omitido el hecho de que los bosques de coníferas en regiones boreales y de alta montaña absorben más energía solar y emiten más calor que áreas sin árboles y, por lo tanto, exacerban el calentamiento global en lugar de mitigarlo.

Estamos preocupados por estos cálculos totalmente erróneos sobre la plantación masiva de árboles, ya que no son la mejor solución al cambio climático y no se concentran en conservar ecosistemas naturales y reducir el consumo de combustibles fósiles”, ha precisado Joseph Veldman.

Vicky Temperton, de la Universidad de Leuphana, en Alemania, también coautora del artículo, ha añadido: “La restauración ecológica podría contribuir en gran manera a la solución de problemas ambientales, siempre y cuando se restauren no sólo bosques, sino también otros ecosistemas tales como pastizales, sabanas, matorrales y turberas”.

Planting a trillion trees will not halt climate change

Carbon dioxide emitted into the atmosphere from the burning of fossil fuels is causing the Earth to warm, oceans to acidify, and climates to change. Because trees capture carbon through photosynthesis, some scientists and environmental advocacy groups are promoting massive tree planting as a solution to climate change.

A group of 46 scientists from around world, led by Joseph Veldman of Texas A&M University, are urging caution.

A group of 46 scientists from around world, led by Joseph Veldman of Texas A&M University, are urging caution. In a Technical Comment published in the journal Science, they demonstrate that recent research dramatically overstated the potential for tree planting to mitigate climate change, and that planting trees in the wrong places can destroy ecosystems, increase wildfire intensity, and exacerbate global warming.

Veldman said: “While tree planting can be good in some deforested areas, tree planting in Earth’s natural grasslands destroys plant and animal habitat and will not sequester enough carbon to compensate for fossil fuel emissions.”

The Technical Comment is a critique of another recent paper a recent paper in Science, led by Jean-Francois Bastin and Thomas Crowther of the Swiss Federal Institute of Technology in Zurich. These researchers, funded by a Dutch non-profit foundation (DOB Ecology), a tree planting advocacy group (Plant-for-the-Planet), and the German Federal Ministry for Economic Cooperation and Development, claimed that global tree planting could capture 205 gigatons of carbon, or one-third of the carbon dioxide emitted since the industrial revolution.

Veldman points out that: “Because the estimate of 205 gigatons of carbon was so large, in July of 2019, headlines around the world declared tree planting to be the best solution to climate change. We now know those headlines were wrong.”

In their critique, Veldman and his collaborators write that the Swiss research had serious flaws that led to a five-fold overestimate of the potential for new trees to mitigate climate change. Among the problems, the original study assumed that soils in ecosystems without trees contain no carbon, when in fact many ecosystems, such as savannas and peatlands, contain more carbon in soils than in the aboveground vegetation. The Swiss research also neglected the fact that coniferous forests in boreal and high mountain regions absorb more sunlight and emit more heat than treeless areas, and actually exacerbate rather than mitigate global warming. Finally, Veldman and his collaborators argue that tree planting in grasslands and savannas, as proposed by the Swiss researcher team, is damaging to the environment. Juli Pausas, CSIC researcher (Spain) and co-author of the article, adds that “a massive tree planting in grasslands and savannas, apart from the problems for biodiversity, would generate homogeneous and flammable landscapes that sooner or later would end up being feeding large fires. ”

Veldman says that “Ancient grasslands and savannas contain immense biodiversity and provide services to humanity, such as livestock forage and groundwater recharge. We worry that a myopic focus on tree planting will reduce the capacity of people to adapt to climate change while distracting from efforts to conserve intact ecosystems and reduce fossil fuel consumption.”

Co-author Vicky Temperton of Leuphana University in Germany, adds: “Ecological restoration could contribute so much more to natural climate solutions if we work to restore not just forests, but also grasslands, savannas, shrublands, and peat bogs.”

 

Veldman JW, Aleman JC, Alvarado ST, Anderson TM, Archibald S, Bond WJ, Boutton TW, Buchmann N, Buisson E, Canadell JG, Dechoum MdS, Diaz-Toribio MH, Durigan G, Ewel JJ, Fernandes GW, Fidelis A, Fleischman F, Good SP, Griffith DM, Hermann J-M, Hoffmann WA, Stradic SL, Lehmann CER, Mahy G, Nerlekar AN, Nippert JB, Noss RF, Osborne CP, Overbeck GE, Parr CL, Pausas JG, Pennington RT, Perring MP, Putz FE, Ratnam J, Sankaran M, Schmidt IB, Schmitt CB, Silveira FAO, Staver AC, Stevens N, Still C, Strömberg CAE, Temperton VM, Varner JM, Zaloumis NP. On The global tree restoration potential. Science. DOI: 10.1126/science.aay7976

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.