Organizaciones sociales defienden una nueva Política Agraria Común totalmente alineada con el Pacto Verde Europeo

250 organizaciones trabajando en coalición en siete estados miembros, y otras 30 entidades de la sociedad civil, han escrito a los líderes de las instituciones europeas para denunciar que los objetivos del Pacto Verde Europeo están siendo ignorados en las negociaciones actuales para la reforma de la Política Agraria Común.

Los firmantes de la carta abierta, que representan a millones de ciudadanos de movimientos de productores, desarrollo, clima, medio ambiente, salud pública o alimentación han alzado la voz de alarma porque las negociaciones para la reforma de la PAC están relegando los cambios urgentes que necesita el sistema alimentario europeo. Reclaman a los principales líderes de la UE que transformen su compromiso con el Pacto Verde Europeo en acciones, asegurando que la nueva PAC sirve para cumplir los objetivos de las Estrategias de Biodiversidad y del Campo a la Mesa.

Los retos que afronta Europa son grandes y complejos —de las crisis climática y de biodiversidad, al abandono rural, un euroescepticismo creciente, y una crisis económica en ciernes— y para resolverlos hace falta un liderazgo fuerte y políticas visionarias. El Pacto Verde Europeo puede ofrecer este liderazgo y visión, pero solo si se movilizan las políticas y los recursos necesarios, y si se trabaja a todos los niveles de gobierno para cumplir sus ambiciosas metas.

Más concretamente, los firmantes instan a los líderes de las instituciones de la UE a que modifiquen la propuesta de reforma de la PAC de 2018 para que esté alineada con las Estrategias de Biodiversidad y Del Campo a la Mesa, de acuerdo a tres prioridades fundamentales:

– Dar a la PAC una dirección clara y una gobernanza sólida.
– Asegurar que la PAC no apoya ni incentiva ninguna práctica dañina o que sea incompatible con el Pacto Verde.
– Capacitar a los agricultores y los agentes rurales para que sean generadores de cambio.

Los científicos nos advierten de que estamos a tiempo de prevenir los peores impactos de la crisis climática y revertir la pérdida de biodiversidad. De hecho, los propios asesores científicos de la Comisión Europea encontraron evidencia abrumadora de que “se requiere un cambio radical en todo el sistema [alimentario], ya que “lo de siempre ya no es una opción viable”. Agricultores, ganaderas y trabajadores a lo largo de toda la cadena alimentaria, en Europa y a nivel mundial, son actores clave en esta transición inaplazable y la PAC debe proporcionarles los medios y apoyo financiero para cambiar y adaptarse.

La carta completa, en la que se urge a los líderes de la instituciones de la UE a que modifiquen la propuesta de reforma de la PAC de 2018 para que estén alineadas con las Estrategias de Biodiversidad y Del Campo a la Mesa

Carta abierta a la Presidente de la Comisión Europea, la Presidenta del Consejo de la Unión Europea y la

Conferencia de Presidentes del Parlamento Europeo pidiendo una alineación de la Política Agrícola Común con el Pacto Verde Europeo

Bruselas, 1 de Octubre de 2020

Estimada Sra. Von der Leyen:

Estimada Sra. Merkel:

Estimado Sr. Sassoli, Sr. Weber, Sra. García, Sr. Ciolos, Sra. Keller, Sr. Lambert, Sr. Legutko, Sr. Fitto, Sra.

Aubry y Sr. Schirdewan,

Nosotros, organizaciones de la sociedad civil que trabajan en alimentación, agricultura, desarrollo, clima, medioambiente y salud pública a nivel europeo, escribimos para expresar nuestra gran alarma por el fracaso de la reforma de la Política Agrícola Común (PAC) a la hora de reflejar las prioridades del Pacto Verde Europeo .

La nueva PAC debe convertirse en una poderosa herramienta de transformación de políticas para iniciar la urgente transición que se necesita para conseguir sistemas alimentarios sostenibles y justos. Por lo tanto , les instamos a actuar ahora para alinear completamente la PAC con el Pacto Verde Europeo .

Los científicos nos advierten que existe una oportunidad para prevenir el cambio climático y preservar la biodiversidad. De hecho, los propios asesores científicos de la Comisión Europea encontraron evidencia abrumadora de que «se requiere un cambio radical en todo el sistema [alimentario], ya que “lo de siempre» ya no es una opción viable «. Agricultores y trabajadores a lo largo de toda la cadena alimentaria, en Europa y a nivel mundial, son actores clave en esta transición necesaria y la PAC debe proporcionarles los medios y apoyo financiero para cambiar y adaptarse.

El Pacto Verde Europeo es el resultado de las elecciones europeas de 2019 y una respuesta a los llamamientos sin precedentes a la acción climática y medioambiental procedentes de todos los rincones de la sociedad, especialmente la juventud. Es la traducción europea de los compromisos climáticos y sostenibles a nivel internacional – desde el Acuerdo Climático de París hasta el Convenio sobre la Diversidad Biológica y los Objetivos de Desarrollo Sostenible – así una hora de ruta para liderar Europa en estos asuntos. La estrategia de «la granja a la mesa» para un sistema alimentario justo, saludable y respetuoso con el medio  ambiente y la estrategia de Biodiversidad para 2030 son pilares fundamentales del Pacto Verde Europeo y

han sido bienvenidos tanto por el Parlamento Europeo como por los diferentes Estados Miembros. Un fuerte mandato democrático sustenta el Pacto Verde Europeo y las estrategias de «la granja a la mesa» y biodiversidad y esperamos que se traduzcan en acciones concretas.

La pandemia de Covid-19 ha sacado a la luz de manera sorprendente evidencia previamente subestimada sobre la degradación de los ecosistemas causada por la expansión e intensificación agrícola (especialmente en ganadería), aumentando el riesgo de aparición de nuevas enfermedades zoonóticas. Al mismo tiempo, en Europa y a nivel mundial, los patrones de consumo poco saludables y sostenibles siguen siendo una de las principales causas de enfermedad y muerte prematura, y el cambio climático ya afecta a millones.

Ha llegado el momento de que Europa actúe y asuma su responsabilidad de liderar el cambio. La PAC es una parte esencial de esta ecuación. Una política agrícola adecuada para hacer frente a los desafíos futuros necesita impulsar nuevas sinergias entre agricultores, personas y naturaleza. La PAC debe apoyar modelos de producción de alimentos y patrones de consumo que reduzcan el uso de los recursos naturales en Europa a niveles justos y sostenibles. Como tal, creemos firmemente que se necesita un cambio de paradigma hacia la agroecología para construir ambiental, social y económicamente sistemas alimentarios sostenibles y resilientes. Esta es una posición compartida por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el Panel Internacional de Expertos en Sistemas Alimentarios Sostenibles (IPES-Food) y la Secretaría del Convenio sobre la Diversidad Biológica. Los agricultores y trabajadores a lo largo de toda la cadena alimentaria deben estar en la vanguardia de esta transición.

Los desafíos a los que se enfrenta Europa son muchos y complejos, desde la crisis climática y de la biodiversidad hasta el abandono rural, el creciente euroescepticismo y la crisis económica que se avecina, lo que exige un fuerte liderazgo y políticas visionarias. El Pacto Verde Europeo puede proporcionar este liderazgo y visión, pero solo si se movilizan recursos e instrumentos políticos clave y todos los niveles de gobernanza trabajan juntos para cumplir sus promesas.

Específicamente, como líderes de las instituciones de la Unión Europea, les instamos a que modifiquen la propuesta de reforma de la PAC de 2018 para que sea compatible con las estrategias de «la granja a la mesa»y de biodiversidad de acuerdo con las siguientes tres prioridades:

1. Dar a la PAC una dirección clara y una gobernanza sólida

– Integrar los objetivos principales del Pacto Verde Europeo en la PAC y vincular claramente las subvenciones al progreso de los objetivos de las estrategias de «la granja a la mesa» y de biodiversidad

– Garantizar que la PAC sea coherente con políticas más amplias de la UE, incluyendo salud (en consonancia con el enfoque de “una sola salud”), clima, desarrollo internacional, transición justa, economía circular y contaminación cero.

– Permitir el cambio hacia una política agrícola «sensible a la nutrición» que apoye la creación de entornos alimentarios favorables a la salud y la sostenibilidad en Europa.

– Actualizar el marco de rendimiento de la PAC para reflejar las prioridades de la estrategia de “la granja a la mesa”, p. ej. agregando un indicador de resultado e impacto en la nutrición.

– Mejorar las reglas de transparencia y participación ciudadana en la elaboración de los Planes Estratégicos de la PAC de acuerdo con la Convención de Aarhus.

2. Asegurar que la PAC no apoye ni incentive ninguna práctica nociva o práctica que sea incompatible con el Pacto Verde Europeo

– Agregar y fortalecer garantías para detener o prevenir la subvención de prácticas agrícolas que tengan impactos negativos en el medio ambiente, el clima, la salud o el desarrollo internacional, como la producción intensiva ganadera, o que no respeten la legislación sobre bienestar animal.

– Establecer unos términos de referencia estrictos para los pagos de la PAC en condicionalidad, incluida la densidad animal, reducción del uso de pesticidas, protección de turberas y pastizales  permanentes y rotación de cultivos.

– Introducir la condicionalidad social para garantizar que los beneficiarios de la PAC respeten la normativa laboral, condiciones sociales y convenios colectivos de trabajo.

– Garantizar que la PAC cumple plenamente con el Principio de Coherencia de Políticas para el Desarrollo como señala el Tratado de la UE.

3. Capacitar a los agricultores y los agentes rurales para que sean generadores de cambio

– Financiar la PAC de manera que se incentive y recompense a los agricultores para que cumplan los objetivos de la estrategia de “la granja a la mesa”, incluida la reducción del uso de plaguicidas, fertilizantes y antimicrobianos, aumentar la agricultura ecológica, la agroecología y la agrosilvicultura, desplegando la biodiversidad características del paisaje, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, prevenir la pérdida y el desperdicio alimentario, mejorar la circularidad del sector agrícola y proteger y restaurar ecosistemas (especialmente en Natura 2000 y áreas protegidas), y cambios en los patrones dietéticos.

– Asegurar que los instrumentos de la PAC estén disponibles para fortalecer las economías locales a través de cadenas de suministro cortas, para promover modelos de negocio orientados a la salud y la sostenibilidad en las zonas rurales, y para alentar y apoyar a los agricultores a emprender una transición a la agroecología y sistemas de cría extensivas, reduciendo la densidad de población animal y diversificando su producción.

En estos tiempos extraordinarios de múltiples crisis, Europa necesita construir un camino que aborde las necesidades a corto plazo con una visión a largo plazo. Por lo tanto, esperamos que tomen en consideración nuestras preocupaciones y sugerencias y actúen en consecuencia para un futuro más verde, más justo y más saludable para nuestro sector agro-alimentario.

siguen 280 firmas

Fuente: Coalición Por Otra PAC

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