Los derechos del arroz silvestre

“Los derechos de Manoomin, enmarcados en los Derechos de la Naturaleza, codifican el derecho de manoomin al derecho al agua pura y al hábitat de aguas dulces; el derecho a un sistema climático saludable y un entorno natural libre de impactos y emisiones por el calentamiento global, causados por los seres humanos.

“Este es un paso muy importante hacia adelante en los derechos del Movimiento por la Naturaleza. Esta sería la primera ley que reconoce los derechos legales de las especies vegetales “, explica Mari Margil, directora asociada de CELDF. “Entendemos que los derechos de usufructuario de los miembros de las tribus individuales reúnen los alimentos y ganan una vida modesta que son esenciales para nuestra vida e importantes para el éxito de la capacidad de las futuras generaciones para mantener nuestra cultura y tradiciones”, dijo Bibeau, añadiendo “entendemos que el AGUA ES VIDA para todas las criaturas vivientes y la protección de agua abundante, limpia y fresca es esencial para nuestros ecosistemas y hábitats de vida silvestre para sostener al Manoomin y a todos nosotros.”

Esta importante ordenanza asegurará que los manoomin sean muy necesarios para una mayor protección contra los proyectos que degraden el medio ambiente. “Manoomin es sagrado para los Anishinaabeg, y es hora de que la ley lo refleje”, explica Winona LaDuke, Directora Ejecutiva de Honor the Earth. “Me alegró mucho de estar presente cuando la White Earth Band del Consejo tribal Ojibwe se reunió para adoptar los derechos de Manoomin.”

Manoomin (el arroz silvestre) cuenta ahora con derechos legales.

la White Earth Band de Ojibwe y la autoridad del Tratado de 1855 adoptaron los derechos de Manoomin para la protección de la reserva de arroz silvestre y los recursos limpios y frescos de agua, así cómo los hábitats en los que prosperan. Los derechos de Manoomin fueron adoptados porque “se ha hecho necesario proporcionar una base legal para proteger el arroz silvestre y los recursos de agua dulce como parte de nuestros alimentos de tratados primarios para las generaciones futuras”, se afirma en la resolución.

Esta ley refleja los derechos tradicionales del pueblo anishinaabe, codificados ahora de acuerdo con la autoridad reguladora del gobierno tribal. La acción de la banda Tierra Blanca le da seguimiento a una resolución semejante expresada por la autoridad emanada del Tratado de 1855.

La ley comienza: “Manoomin, el arroz silvestre, dentro de todos los territorios cedidos, posee derechos inherentes para existir, florecer, regenerar y evolucionar, y también derechos inherentes a la restauración, la recuperación y la conservación”.

Los derechos de Manoomin incluyen:

* El derecho a agua limpia y a un hábitat que propicie agua fresca

* El derecho a un ambiente natural, libre de contaminación industrial

* El derecho a un clima saludable y estable, libre de los impactos en el clima causados por los humanos

* El derecho a estar libre de patentamiento.

* El derecho a estar libre de contaminación de organismos diseñados genéticamente.

Los derechos de Manoomin están modelados en los derechos de la Naturaleza, que fueran reconocidos por las cortes y adoptados internacionalmente en la década pasada. Ecuador y Bolivia, ambos añadieron cláusulas de derechos de la Naturaleza en sus Constituciones. En 2016, la Nación Ho Chunk, en Wisconsin, fue la primera tribu estadunidense en adoptar derechos de la Naturaleza, y en 2017 la Nación Ponca, en Oklahoma, fue la segunda. India le ha conferido plenos derechos legales a los ríos Ganges y Yamuna, incluyendo que los glaciares del Himalaya tengan derecho a existir.

Los derechos que le confirió la banda Tierra Blanca a Manoomin son innovadores. “Es un paso importante para el movimiento en pos de los derechos de la Naturaleza. Sería la primera ley que reconozca los derechos legales de una especie de planta”, explicó Mari Margil, directora asociada del Fondo de Defensoría Legal de la Comunidad Ambiental (FDLCA). La banda Tierra Blanca y la autoridad emanada del Tratado de 1855 trabajaron cercanamente con el FDLCA y su Centro Internacional de Derechos de la Naturaleza para desarrollar las primeras versiones de la ley.

Los derechos del arroz silvestre reafirman la relación y la responsabilidad de los anishinaabe con la planta, con el entorno sagrado de este arroz silvestre y con los derechos tradicionales. El arroz silvestre es también el único grano anotado en el tratado con derecho a ser cosechado.

“Los tratados son la ley suprema de la tierra y nosotros los chippewa tenemos derechos usufructuarios protegidos constitucionalmente por Estados Unidos para cazar, pescar y atrapar animales, así como para recolectar arroz silvestre”, explicó Frank Bibeau, director ejecutivo de la autoridad emanada del Tratado de 1855. “Entendemos que los derechos usufructuarios de los miembros individuales de la tribu para recolectar alimentos y obtener una subsistencia modesta, son esenciales para nuestras vidas y para posibilitar que las futuras generaciones mantengan nuestra cultura y tradiciones”, añadió. “Entendemos que el agua es vida para todas las criaturas, y la protección de agua abundante, fresca y limpia es esencial para que nuestros ecosistemas y hábitats de vida silvestre nos brinden una subsistencia a todos nosotros y a Manoomin”.

Los derechos de autoridad sobre el Manoomin también delinean el cumplimiento. La ley declara que es ilegal para cualquier gobierno o negocio violar los derechos del manoomin, y declara inválido cualquier permiso, autorización o actividad que permita que se violen tales derechos. Los transgresores serán punibles de acuerdo a las leyes tribales y se les fincarán responsabilidades financieras por cualquier daño al manoomin y su hábitat.

Durante los pasados 165 años, desde la firma del Tratado de 1855, se ha perpetrado daños significativos al arroz silvestre anishinaabe; a las aguas, a los árboles de maple [los arces] y a las praderas, debido a la falta de un manejo adecuado por parte del estado de Minnesota. Más del 70 por ciento del territorio propio del arroz silvestre original está ahora dañado, y las propuestas actuales de cambiar los estándares de los sulfatos para acomodar proyectos mineros y ductos de crudo, gasolina y gas amenazan aún más al arroz silvestre. Lo fundamental es que estas acciones amenazan la mera existencia del arroz silvestre.

En la ley estadunidense de casos, las corporaciones son consideradas personas y cuentan con protección legal. Entretanto, mucho de los “ámbitos comunes” del mundo natural incluida el agua, los lugares y entornos sagrados no han recibido protección. Esta ley en favor de los derechos de Manoomin comienza a responder ante las inequidades y es un desafío a la insuficiencia de los sistemas legales de Estados Unidos y Canadá.

“Recuerden, en algún tiempo antes, ni los indios ni las personas negras eran consideradas humanas bajo la ley”, nos recuerda Bibeau. “Los sistemas legales pueden cambiar y cambiarán”. Y entretanto, los ojibwe avanzan.

Traducción: Ramón Vera-Herrera

Fuente original: InfoForum

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