La UE ha ejecutado menos del 10% del presupuesto para la acción climática

Un informe destapa la negligencia de los Estados miembros a la hora de invertir fondos europeos en la transición energética

Un nuevo informe sobre fondos europeos, elaborado por SEO/BirdLife junto con otras diez organizaciones dentro del proyecto Unify, revela que la UE ha ejecutado menos del 10% (concretamente un 9,7%) del presupuesto programado en 2014-2020 para la acción climática. España ha asignado a esta materia algo más del 20% mínimo establecido por la UE, pero este porcentaje resulta aún insuficiente para respaldar una política climática sólida, para la cual las ONG demandan al menos un 40% del gasto de estos fondos dirigido al clima.

La UE ha ejecutado menos del 10% del presupuesto para la acción climática

El informe “La financiación del clima y la transición energética en la Unión Europea: el potencial sin explotar de los fondos regionales” muestra las brechas de gasto actuales y hace recomendaciones a las autoridades nacionales y regionales de la UE de cara al siguiente periodo de programación (2021-2027) actualmente en negociaciones. En ellas, subraya la necesidad de dedicar un mayor gasto a la descarbonización de todos los sectores de la economía, y de arbitrar estímulos económicos verdes que apoyen inversiones a largo plazo para la transición energética sostenible y limpia.

Inversiones audaces
La transición a la neutralidad climática –que no se emita por encima de lo que la Tierra es capaz de absorber– requiere inversiones verdes audaces a largo plazo en infraestructura de energía sostenible y limpia. Las inversiones públicas y privadas en eficiencia energética y energías renovables son clave, además, para garantizar una recuperación económica verde y sostenible de la crisis actual. Sin embargo, este nuevo informe pone de manifiesto cómo pocos países de la UE utilizan los fondos europeos de desarrollo regional existentes para alcanzar este propósito.

El estudio revela que los Estados miembros de la UE no han cumplido sus compromisos climáticos con inversiones adecuadas derivadas de los Fondos de Cohesión y de Desarrollo Regional europeos, por lo que deben revisar con urgencia el presupuesto para el próximo periodo 2021-2027, en preparación en estos momentos, para que la acción climática sea una prioridad mucho mayor en el gasto de estos fondos.

La UE ha ejecutado menos del 10% del presupuesto para la acción climática

Las medidas de apoyo económico que se están desarrollando y discutiendo ahora son muy necesarias en la lucha frente a las crisis sanitaria y económica provocadas por el coronavirus. Para ello, muchos gobiernos apuestan por una recuperación verde, resiliente y justa. Y una vez que se restablezca el funcionamiento básico de nuestras economías, los países de la UE tendrán que hacer planes de inversión a largo plazo que deberían poner la transición hacia la neutralidad climática como pieza angular de sus estrategias financieras. En particular, los planes de gasto de los fondos europeos, llamados Programas Operativos, que se están redactando actualmente, son clave para dirigir las inversiones de desarrollo regional hacia los objetivos climáticos de la UE.

Subsidios a gas fósil
El informe analiza la situación de los fondos en el conjunto de la Unión Europea, pero también presenta datos específicos en el caso de ocho de sus Estados miembros, países que forman parte del proyecto Unify. En general, los Estados miembros de Europa Central y Oriental y del sur de Europa, aunque reciben la mayor cantidad relativa de fondos europeos, planean gastar relativamente poco en infraestructura relacionada con la energía limpia.

Seis Estados Miembros (Bulgaria, Grecia, Lituania, Letonia, Polonia y Rumanía) han asignado 940 millones de euros a la infraestructura de gas fósil. Sin embargo, los fondos europeos no deben subsidiar los combustibles fósiles de ninguna manera. Dentro del gasto relacionado con el clima y la energía, las medidas de eficiencia energética en viviendas, edificios públicos, pymes y grandes empresas reciben la mayor parte, seguidas de inversiones en fuentes de energía renovables como la eólica, solar, biomasa, integración hidroeléctrica o geotérmica. Las asignaciones hacia la infraestructura eléctrica, como la transmisión, distribución o almacenamiento de electricidad y “redes inteligentes”, están al mismo nivel que el apoyo a la investigación e innovación, la transferencia de tecnología y la cooperación en empresas que se centran en la economía baja en carbono.

La UE ha ejecutado menos del 10% del presupuesto para la acción climática

El caso de España
En el caso de España, en el periodo 2014-2020 se le han asignado cerca de 40.000 millones de euros provenientes de los Fondos Estructurales y de Inversión Europeos (EIE) –la mitad de ellos del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER)– movilizados a través de 64 programas estatales y autonómicos.

En torno al 23% de los fondos europeos – 8.500 millones de euros – se asigna a la acción en materia de clima y energía, algo superior al mínimo (20%) establecido a nivel europeo para la integración de las medidas frente al cambio climático en el presupuesto global de la UE entre 2014 y 2020, aunque muy por debajo del mínimo de 40% considerado necesario por las ONG de cara al futuro.

En consonancia con una economía descarbonizada, España ha programado gastos importantes en partidas de eficiencia energética, pymes, energías renovables o transporte sostenible, y mucho menos en las de redes de electricidad y sistemas de distribución. “El último balance de finales de 2019 –apunta Ana Márquez, responsable del proyecto Unify en SEO/BirdLife– muestra mucho retraso en la ejecución de los fondos, especialmente en el gasto del FEDER, que contribuye en gran medida a la financiación climática a través, sobre todo del Programa Operativo Plurirregional de España, pero también de los Programas Operativos regionales y del Objetivo Temático 4 de la Política de Cohesión”.

“Los fondos europeos son una potente herramienta para fomentar las inversiones contra la emergencia climática –concluye Asunción Ruiz, directora ejecutiva de SEO/BirdLife–. Por eso es necesario aumentar el gasto, mejorar la eficacia en su gestión y ejecución, y garantizar que sea respetuoso con el medio natural. Son prioridades urgentes para el cierre de este periodo y de cara al próximo, todavía en fase de negociación a nivel europeo. Cuando la situación de la pandemia lo permita, será especialmente importante dar un impulso a estas partidas de gasto, por los beneficios laborales, económicos y ambientales que suponen. Nada será igual a partir de ahora, y esperemos que la ambición climática no experimente un retroceso sino, al contrario, suponga un revulsivo para armonizar un futuro saludable y sostenible”.

FONDOS EUROPEOS Y CLIMA EN ESPAÑA (Infografía)

Informe “La financiación del clima y la transición energética en la Unión Europea: el potencial sin explotar de los fondos regionales” 

Fuente;  SEO Birdlife

 

 

 

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