La ONU lanza el Decenio de las Naciones Unidas para la agricultura familiar

El Decenio de las Naciones Unidas de la Agricultura Familiar (2019-2028) tiene como objetivo aportar una nueva perspectiva sobre lo que significa ser un agricultor familiar en un mundo que cambia rápidamente y destaca, como nunca antes, el importante papel que desempeñan los campesinos familiares en la erradicación del hambre y la construcción de nuestro futuro alimentario. La agricultura familiar ofrece una oportunidad única para garantizar la seguridad alimentaria, mejorar los medios de vida, gestionar mejor los recursos naturales, proteger el medio ambiente y lograr un desarrollo sostenible, en especial en las zonas rurales. Gracias a su sabiduría y cuidado de la tierra, los agricultores familiares son los agentes de cambio que necesitamos para lograr el Hambre Cero, un planeta más equilibrado y resiliente, y alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

El estreno del Decenio ha estado precedido por sesiones de intercambio de conocimientos de agricultores y diálogos regionales sobre las prioridades para la implementación del programa, celebrándose del 27 al 28 de este mismo mes. Dichas sesiones están abiertas a la participación de representantes de gobiernos, organizaciones de la sociedad civil, productores, academia y al sector privado.

En diciembre del año 2017, la Resolución A/ RES/ 72/239 adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas, proclamaba el periodo 2019-2028 como el Decenio de las Naciones Unidas para la Agricultura Familiar. La Resolución pedía la expresa colaboración de la FAO y FIDA, quienes deberían utilizar todas sus fuerzas para la implementación del Decenio con ayuda de organizaciones, gobiernos y del sector privado.

Este proyecto se ha llevado a cabo aprovechando el éxito rotundo del Año Internacional de la Agricultura de 2014, que ayudó a concebir en la sociedad un mejor conocimiento sobre las grandes contribuciones que realizan las familias agricultoras a la vida rural sostenible, ya que mejoran la sostenibilidad ambiental de la agricultura y los sistemas alimentarios cuando, por ejemplo, estos gastan sus ingresos en mercados locales y regionales generando empleo constante. Además, restauran biodiversidad y mantienen alimentos tradicionales, contribuyendo con ello, a una dieta equilibrada y a la conservación del patrimonio cultural de las zonas rurales.

Por ello, el Decenio de la ONU para la Agricultura Familiar, tiene como objetivo sumar esfuerzos dentro de la comunidad internacional para trabajar conjuntamente en el diseño y, sobre todo, en la implementación de programas integrales, políticas económicas, ambientales y sociales que logren crear un entorno favorable y, finalmente, poder fortalecer a la agricultura familiar. Según la FAO, “gracias a su sabiduría y cuidado de la tierra, los agricultores familiares son los agentes de cambio que necesitamos para lograr el Hambre Cero, un planeta más equilibrado y resiliente, y alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible”.

Para poder llevarlo a cabo, se ha diseñado un Plan de Acción Mundial, el cual ayuda a establecer las bases y medidas que la comunidad internacional puede realizar, adaptándolas a su contexto y poder, así, ayudar a las familias de agricultores. Este plan está fundamentado en siete pilares que se complementan entre sí y que van desde el ámbito local al global. “Para garantizar el éxito del Decenio, todas las medidas deben dar protagonismo a la agricultura familiar e implementarse mediante procesos participativos e inclusivos que vayan de abajo arriba”, explica la FAO.

Tal y como exponen las organizaciones en el programa, el primer pilar está centrado en crear un entorno político favorable para poder fortalecer la agricultura familiar. Por su parte, el segundo pilar está dirigido a ayudar a los jóvenes y a asegurar la sostenibilidad generacional de la agricultura familiar. El tercer pilar estaría orientado a promover la equidad de género en la agricultura familiar y el papel de liderazgo de las mujeres sin espacio. En cuanto al cuarto pilar, se inclina por fortalecer las organizaciones de la agricultura familiar y su capacidad para generar conocimiento, representar a sus miembros y prestar servicios inclusivos en el continuo urbano-rural. El quinto pilar tiene la meta de mejorar la inclusión socioeconómica, la resiliencia y el bienestar de las familias agricultoras y los hogares y comunidades rurales. De igual forma, el sexto pilar está destinado a promover la sostenibilidad de la agricultura familiar para poder conseguir sistemas alimentarios con fortaleza frente al cambio climático. Por último, el séptimo pilar deberá fortalecer la multidimensionalidad de la agricultura familiar para lograr innovaciones sociales que contribuyan al desarrollo territorial y a sistemas alimentarios que salvaguarden la biodiversidad, el medio ambiente y la cultura.

El Decenio de la Agricultura Familiar de la ONU es una “oportunidad extraordinaria” para progresar en la construcción de políticas que permitan el desarrollo de la agricultura familiar y el avance hacia la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, afirmó hoy el Director General de la FAO, José Graziano da Silva

“La agricultura familiar es fundamental para el desarrollo sostenible en muchos aspectos, incluyendo la erradicación de la pobreza, el hambre y todas las formas de malnutrición, además de la preservación de los recursos naturales y de la biodiversidad”, afirmó Graziano da Silva en la reunión ministerial sobre agricultura familiar de la Comunidad de Países de Lengua Portuguesa (CPLP).

El Director de la FAO añadió queel compromiso de los gobiernos, la asignación de recursos, el desarrollo de políticas públicas intersectoriales y el diálogo social son los ingredientes básicos de una estrategia exitosa de apoyo a la agricultura familiar.

Los puntos esenciales de las políticas públicas “diferenciadas, efectivas e intersectoriales”, señaló Graziano da Silva, incluyen garantizar el acceso de los agricultores familiares a los recursos naturales y a los medios de producción, en particular la tierra y el agua, y la promoción de mercados más inclusivos a través de instrumentos de compras públicas de productos de la agricultura familiar.

Además, destacó, los países deben fortalecer los instrumentos de protección social y ofrecer incentivos públicos a las iniciativas de adaptación al cambio climático como, por ejemplo, las prácticas relacionadas con la agroecología.

Graziano da Silva reiteró la importancia de promover la independencia económica de las mujeres rurales y la inclusión de los jóvenes. También es fundamental, añadió, trabajar en la construcción de marcos legislativos e institucionales para consolidar la seguridad alimentaria y nutricional.

En ese sentido, el Director General de la FAO elogió a la CPLP por la aprobación de las Directrices de Promoción y Apoyo a la Agricultura Familiar y confió en que los distintos países las pongan en práctica para crear y perfeccionar sus políticas.

Ya en 2012 los países lusófonos dieron un importante paso para abordar el problema del hambre y la malnutrición al adoptar la Estrategia Regional de la CPLP para la Seguridad Alimentaria y Nutricional y crear un Consejo de Seguridad Alimentaria y Nutrición.

Decenio de la Agricultura Familiar de la ONU

Los países de la CPLP también jugaron un papel fundamental en las negociaciones que posibilitaron la aprobación por la 72ª  Sesión de la Asamblea General de la ONU del Decenio de la Agricultura Familiar (2019-2028), que pretende llamar la atención sobre las personas que producen más del 80 por ciento de los alimentos del planeta y que, paradójicamente, a menudo son las más vulnerables al hambre. La resolución establece que la FAO y el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) serán las encargadas de implementarlo.

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