La mejora de la acción climática en los sistemas alimentarios puede lograr el 20% de las reducciones de emisiones globales necesarias para 2050

Ayer, WWF, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), EAT y Climate Focus lanzaron un nuevo informe titulado «Mejora de las contribuciones determinadas a nivel nacional (CDN) para los sistemas alimentarios”. En este artículo ofrecemos una traducción de alguno de los aspectos más importantes del informe y las recomendaciones que se ofrecen a los responsables políticos para repensar radicalmente cómo producimos y consumimos alimentos.

El estado del sistema alimentario en las CDN

Si bien muchos países mencionan el sector agrícola en sus CDN, muy pocos establecen objetivos en relación con otras etapas del sistema alimentario, como la reducción de la pérdida y el desperdicio de alimentos, las dietas sostenibles o el consumo de alimentos. Actualmente, solo once países mencionan la pérdida de alimentos en sus CDN, y ningún país hace referencia al desperdicio de alimentos. Las oportunidades para reducir las emisiones globales de los sistemas alimentarios siguen sin explotar debido a la falta de una cobertura integral de las oportunidades que existen en el sistema alimentario, por un lado, y la vaguedad e imprecisión de las metas de las CDN.

En general, solo unos pocos países se enfocan en el sistema alimentario en sus CDN, los cuales en su mayoría permanecen centrados en la etapa de producción de alimentos y no en las etapas posteriores donde las grandes emisiones de gases de efecto invernadero se producen.

Cerca del 89% (168 de 189 países) que han presentado sus CDN incluyen agricultura y /o cambio de uso de la tierra y silvicultura en sus compromisos de cambio climático. No obstante, la mayoría no brinda detalles sobre actividades específicas para lograr sus objetivos y solo unos pocos países mencionan las metas sectoriales para la etapa agrícola.

Oportunidades para mejorar las CDN para los sistemas alimentarios

Dado que el sistema alimentario es muy complejo, dinámico y concierne a diferentes agendas políticas, los responsables políticos deberían considerar la posibilidad de aplicar un «enfoque holístico del sistema alimentario» para enmarcar sus CDN de manera más integral. Esto significa examinar los sistemas alimentarios como un todo en lugar de en partes separadas, valorando resultados sobre los procesos y adoptando una variedad de voces en lugar de perspectivas individuales.

Este enfoque puede ayudar a los responsables políticos a identificar y evaluar los impactos y maximizar las posibles sinergias entre los objetivos climáticos, los beneficios asociados a la salud y las prioridades socio-económicas. Esto implica analizar eficazmente las actividades del sistema alimentario, la seguridad alimentaria y los resultados ambientales, así como describir sus posibles efectos positivos y negativos.

En general, los responsables políticos deben tener en cuenta que

  • Acelerar el éxito de las CDN requiere la adopción de un enfoque integrado y coherente con las políticas existentes, como los planes nacionales de desarrollo a medio y largo plazo y líneas de base para evaluar el progreso.
  • La legitimidad, la calidad y la capacidad de implementación de las CDN se mejoran mediante la colaboración con las partes interesadas de diferentes sectores, incluidos los gobiernos sub-nacionales y locales y la sociedad civil en el proceso de ajuste de las CDN.
  • Se debe prestar especial atención a los pequeños productores al considerar las necesidades y perspectivas de las diferentes partes interesadas.
  • Se deben hacer esfuerzos para asegurar la representación de las mujeres en los procesos de negociación.
  • La financiación es un facilitador importante para la transición hacia prácticas nuevas y eficientes. Los países de ingresos altos deberían apoyar a los países de ingresos más bajos participando en mecanismos de financiación climática. Esto requiere la participación de los Ministerios de Finanzas y Planificación en la fase de formulación e implementación de las CDN.

Específicamente, para comprender qué actividades de mitigación y/o adaptación son apropiadas para sus países, los responsables políticos deben considerar:

  • La posición y el papel del país en el sistema alimentario mundial (por ejemplo, exportador vs. importador)
  • Los tipos de actividades del sistema alimentario en su país (por ejemplo, tipo de producto, producción o procesamiento)
  • Hábitos de consumo de alimentos de su población (por ejemplo, hábitos alimenticios / preferencias alimentarias, niveles de desperdicio de alimentos y cultura, contexto y valores locales)
  • Las emisiones directas e indirectas y el potencial de mitigación de esas actividades.
  • La situación económica y tecnológica del sector alimentario.
  • Las prioridades de políticas internacionales (por ejemplo, ODS, CDB) y nacionales y los actores alimentarios que influyen en los alimentos sistemas.

Fuente : Mensa civica

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