GLIFOSATO: El Caballo de Atila (por donde pisa no crece la hierba)

Pocos días después de la pionera sentencia contra Monsanto por el uso de glifosato en su herbicida Roundup, llegan nuevas noticias sobre la presencia de este componente químico en nuestra vida cotidiana.

Según el Grupo de Trabajo Medioambiental estadounidense (EWG, por sus siglas en inglés), populares marcas de cereales y barritas de avena contienen excesivos niveles de glifosato, una sustancia que para organismos como la Organización Mundial de la Salud y el estado de California es “carcinógena”.

Este hallazgo se produce unas semanas después de que un jurado de San Francisco, California, le otorgara 289 millones de dólares de indemnización al guarda de una escuela que reclamó que el herbicida Roundup de Monsanto le produjo un linfoma.

Este caso fue el primero de los miles presentados contra Monsanto por campesinos y otras personas que aseguran que desarrollaron cáncer a causa de estar expuestos a Roundup por años.

¿Qué es el glifosato?

El glifosato es el principio activo de numerosos herbicidas comerciales. Aunque ahora sabemos que fue sintetizado por primera vez en los años 50, no fue hasta 1970 cuando John E. Franz, un químico de Monsanto, descubrió sus efectos herbicidas. Con el nombre de Roundup, empezó a comercializarse en 1974.

No obstante, el éxito de Roundup llegó a partir de 1994-96 cuando la misma Monsanto empezó a comercializar plantas genéticamente modificadas inmunes al efecto del glifosato. Esto permitía utilizar intensivamente el herbicida para eliminar las malas hierbas sin afectar el cultivo principal. Evidentemente, aunque tardó unos años, el uso del producto despegó de forma brutal. Y por si fuera poco, la última patente comercial de Monsanto acabó en el año 2000, con lo que empezaron a aparecer genéricos que hicieron aún más competitivo el uso de estas sustancias.

¿Cómo funciona?

El glifosato inhibe la ruta de biosíntesis de aminoácidos aromáticos, la ruta del shiquimato (anión del ácido shiquímico).

Su uso en todo el mundo ha aumentado casi 15 veces desde 1996, el desarrollo de los cultivos transgenicos resistentes a aplicaciones de glifostato y con la implantación de sistemas de siembra directa ( técnica dependiente exclusivamente de aplicaciones de este producto)

Aplicado en los cultivos este compuesto penetra en el suelo se fija en la materia orgánica  y sus residuos permanecen en los cultivos: está en lo que comemos, en el agua que bebemos y en nuestros cuerpos. (como en su día ocurrió con el DDTm hoy se encuentran residuos de glifosato en casi todos los rincones el planeta)

El 20 de marzo de 2015 la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC), dependiente de la Organización Mundial de la Salud, incluyó cinco sustancias agroquímicas en su listado de agentes cancerígenos. Entre ellas destaca el glifosato.

El listado de la IARC clasifica a los agentes en cuatro niveles basándose en pruebas científicas existentes sobre carcinogénesis. El glifosato ha sido incluido en la categoría 2A (probablemente cancerígeno en humanos), la segunda dentro de la escala de la IARC, por la existencia de pruebas limitadas de carcinogenicidad en humanos para linfoma no Hodgkin. La evidencia sobre la exposición, mayoritariamente de trabajadores agrícolas, procede de estudios realizados en los EEUU, Canadá, Suecia y publicados desde 2001.

Con anterioridad a su inclusión en la lista de cancerígenos de la IARC existía controversia sobre sus efectos en la salud humana. Mientras que las multinacionales agroquímicas patrocinaban investigaciones orientadas a demostrar que no existía riesgo asociado concluyente a su exposición específica, numerosos estudios independientes también incidían en su toxicidad subaguda y crónica, sus efectos como disruptor endocrino y como causante de alteraciones genéticas y trastornos reproductivos y sus efectos nocivos para el medio ambiente.

El glifosato, patentado por la multinacional Monsanto , hoy adquirida por Bayer crop, es el herbicida más utilizado en el mundo y en nuestro país. Los motivos de su éxito son dos: su bajo coste de producción y su eficacia para eliminar vegetación, malas hierbas y malezas. En el caso de España su uso está extendido en el sector agrícola, en trabajos forestales, en actividades de jardinería o en el mantenimiento de carreteras, vías férreas e infraestructuras de transporte o energéticas, aunque el riesgo a su exposición afecta también a empleados domésticos, de recogida de residuos y a la población en general que utiliza los espacios públicos donde es aplicado.

Malformaciones provocadas por el glifosato  ( efecto teratogénico)

La revista estadounidense Chemical Research in Toxicology (Investigación Química en Toxicología) publicó en 2011 la investigación realizada por Alejandra Paganelli, Victoria Gnazzo, Helena Acosta, Silvia L. López, y Andrés E. Carrasco enel Laboratorio de Embriología Molecular, CONICET-UBA, Facultad de Medicina, Universidad de Buenos Aires, donde se confirma que el glifosato produce múltiples malformaciones y, con análisis científicos como prueba, advierte:

“Los resultados comprobados en laboratorio son compatibles con malformaciones observadas en humanos expuestos a glifosato durante el embarazo”.

“Herbicidas basados en glifosato producen efectos teratogénicos en vertebrados interfiriendo en el metabolismo del ácido retinoico”, es el título de la investigación, que confirma deformidades producidas por el agroquímico en concentraciones de hasta 5000 veces menos que el producto comercial (500 veces menos de las utilizadas en agricultura).

Las diez páginas de la revista científica están plagadas de términos técnicos que, de distinto modo, dan cuenta del efecto negativo del agroquímico: microftalmia (ojos más pequeños de lo normal), microcefalia (cabezas pequeñas y deformadas), ciclopía (un sólo ojo, en el medio del rostro, malformación conocida en clínica médica), malformaciones craneofaciales (deformación de cartílagos faciales y craneales) y acortamiento del tronco embrionario. Y no descarta que, en etapas posteriores, se confirmen malformaciones cardíacas.

“Los embriones más gravemente afectados carecen de ojos y fosas nasales (…) El glifosato interfiere con mecanismos esenciales del desarrollo temprano conduciendo a malformaciones congénitas”, explica la investigación, publicada en la revista científica Investigación Química en Toxicología (Chemical Research in Toxicology), de la Sociedad Americana de Química (ACS, por sus siglas en inglés, entidad con sede en Estados Unidos, que cuenta con más de 160.000 miembros y es una sociedad científica referente a nivel mundial).

Aplicaciones del  glifosato un modelo sumiso y dependiente para la producción agraria :

El uso de glifosato como herbicida total previo a la siembra , la utilización de un paquete pseudotecnológico al que miles de agricultores se apuntan en todo el mundo adaptando argumentos como siembre directa, mínimo laboreo, no es sino la  introducción de un modelo de alimentos dependiente de un solo herbicida y de una sola empresa que controlará  todos los paso del agricultor

“Una agricultura sin glifosato es insostenible”, hemos llegado a escuchar,  mientras las organizaciones agrarias se echaban las manos a la cabeza  … hasta estos niveles ha llegado la sumisión a este herbicida  reconociendio sin rubor que ya no se sabe cultivar sin él…

será que aparte de cáncer y malformaciones congénitas el Glifosato también provoca pérdida de memoria ?????

 

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