El IPCC advierte de una subida del nivel del mar de más de un metro

Un mundo con avalanchas sepultando pueblos y ciudades de montaña, islas y costas sumergidas por el aumento del nivel del mar, y un océano cada vez más ácido, caliente e inhabitable para una gran cantidad de seres vivos, este es el futuro que le espera a la humanidad si no se actúa ya contra el cambio climático, han advertido más de 100 científicos en un nuevo informe de la ONU.

Los océanos cada vez son más cálidos, más ácidos y menos productivos, según advierte el último Informe Especial del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático. Los científicos urgen priorizar acciones ambiciosas y coordinadas ante la crisis climática que está provocando cambios permanentes en el mar y la criosfera.

El nivel del mar podría subir más de un metro de aquí al año 2100 si se mantiene el actual aumento de las temperaturas.

Las conclusiones del Grupo Intergubernamental de Expertos en Cambio Climático (IPCC) no dejan lugar a dudas: la subida podría situarse en entre 30 y 60 centímetros si las emisiones de gases con efecto invernadero se reducen fuertemente y el calentamiento climático se limita a 2 grados centígrados respecto a los niveles preindustriales.

Pero en comparación con finales del siglo XX, podría llegar hasta los 110 centímetros si continúa la tendencia actual en el aumento de las temperaturas.

Cambios acelerados

El informe, aprobado por 195 gobiernos, concluye que los océanos, el hielo y la nieve de la Tierra están cambiando a un ritmo acelerado debido a las emisiones de gases de efecto invernadero. A menos que las emisiones disminuyan rápidamente, las consecuencias de este siglo incluirán el rápido aumento del nivel del mar, el colapso de los glaciares de montaña, la muerte generalizada de la vida marina y los ciclones cada vez más destructivos.

El IPCC es el órgano de las Naciones Unidas encargado de evaluar los conocimientos científicos relativos al cambio climático y el nuevo informe especial sobre los océano aborda las principales amenazas que el cambio global plantea al mundo marino, como el aumento de la temperatura, la disminución de las poblaciones pesqueras, la sobrepesca, el aumento del nivel del mar o la creciente acidificación del las aguas.

En el informe han trabajado por 104 autores -dos de ellos españoles-  y editores de 36 estados, 19 de los cuales son países en desarrollo o en transición; 31 son mujeres y 73 son hombres, que revisaron 6.981 publicaciones, según el borrador final.

Océanos en peligro

La ministra en funciones para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha alertado en declaraciones a Efeverde de que nuestros océanos “están en peligro” a un ritmo “mucho más deprisa del que nos imaginábamos”, a la vista de los resultados del último informe de cambio climático de la ONU, publicado este miércoles.

 El informe del Grupo Intergubernamental de Expertos en Cambio Climático (IPCC) de la ONU sobre océanos y criosfera advierte de que los cambios acelerados en estos ecosistemas son uno de “los síntomas mas visibles y dramáticos” de la crisis climática con cambios que continuarán incluso si el clima del planeta llegara a estabilizarse.
Para Ribera, el documento es “una llamada de atención más desde que se puso de manifiesto para el gran público la relación tan estrecha entre océano y sistemas climáticos”.

El océano y la criosfera juegan un papel fundamental para la vida en la Tierra. Un total de 670 millones de personas en regiones de alta montaña y 680 millones de personas en zonas costeras bajas dependen directamente de ellos. Cuatro millones de personas viven permanentemente en la región del Ártico y los pequeños estados insulares en desarrollo albergan a 65 millones de personas.

“La reducción urgente de las emisiones de gases de efecto invernadero mitiga los cambios en los océanos y la criosfera. Se podrían preservar los ecosistemas y los medios de vida que dependen de ellos”, enfatizan.

«El mar abierto, el Ártico, la Antártida y las altas montañas pueden parecer lejanas para muchas personas», dijo Hoesung Lee, presidente del IPCC. «Pero dependemos y estamos influenciados de forma directa e indirectamente de muchas maneras  por ellos: para el tiempo y el clima, para la alimentación y el agua, para la energía, el comercio, el transporte, el turismo, la salud y el bienestar, para la cultura y la identidad», añadió.

Hacer la vida humana sostenible

Más de 100 científicos independientes de 36 países evaluaron los últimos estudios relacionados con el océano y la criosfera en un clima cambiante para este informe, haciendo referencia a unas 7.000 publicaciones científicas. El resultado muestra que la adaptación a la crisis climática depende de la capacidad de los individuos y las comunidades y de los recursos disponibles.

«Si reducimos las emisiones bruscamente, las consecuencias para las personas y sus medios de vida seguirán siendo un desafío, pero potencialmente será más manejable para los más vulnerables. Aumentaremos nuestra capacidad de desarrollar resiliencia y habrá más beneficios para el desarrollo sostenible», argumentó Lee.

El Informe Especial del IPCC proporciona datos clave para los líderes mundiales que se reúnen en las próximas negociaciones sobre el clima y el medio ambiente, como la Conferencia de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP25) en Chile en diciembre.

Los rápidos cambios están obligando a las personas desde las ciudades costeras hasta las comunidades remotas del Ártico a alterar sus formas de vida

«El océano y la criosfera del mundo han estado acumulando el calor del cambio climático durante décadas, y las consecuencias para la naturaleza y la humanidad son graves», dijo Ko Barrett, vicepresidente del IPCC. «Los rápidos cambios en el océano y las zonas congeladas de nuestro planeta están obligando a las personas desde las ciudades costeras hasta las comunidades remotas del Ártico a alterar sus formas de vida. El Informe especial sobre el océano y la criosfera en un clima cambiante proporciona el conocimiento que facilita este tipo de decisiones», agregó.

Hielo derritiéndose, mares en ascenso

Si bien el nivel del mar ha aumentado en todo el mundo alrededor de 15 cm durante el siglo XX, actualmente aumenta más del doble de rápido (3,6 mm por año) y se acelera, según el IPCC.

El nivel del mar seguirá aumentando según las previsiones durante siglos. Este podría alcanzar una tasa de alrededor de 30 a 60 cm para 2100 incluso si las emisiones de gases de efecto invernadero se reducen drásticamente y el calentamiento global se limita a muy por debajo de 2 °C.  Si las emisiones continúan aumentando fuertemente podría llegarse a alcanzar alrededor de 60 a 110 cm.

«En las últimas décadas, la tasa de aumento del nivel del mar se ha acelerado debido al aumento del agua de las capas de hielo en Groenlandia y la Antártida, además de la contribución del deshielo de los glaciares y la expansión de aguas más cálidas en el mar», expuso Valérie Masson-Delmotte, copresidente del Grupo de trabajo I del IPCC.

Eventos extremos cada vez más frecuentes

El aumento del nivel del mar hará también que se incremente la frecuencia de los eventos extremos relacionados con los océanos, que ocurren, por ejemplo, durante las mareas altas y las tormentas intensas.

Hay indicios de que con cualquier grado de calentamiento adicional conducirá a que los eventos que ocurrieron una vez por siglo en el pasado, ocurrirán cada año a mediados de siglo en muchas regiones. Este hecho aumenta el riesgo de catástrofes en muchas ciudades costeras bajas y pequeñas islas.

Es probable que algunas naciones insulares se vuelvan inhabitables debido al cambio climático oceánico y en la criosfera, según el informe, pero los umbrales de habitabilidad siguen siendo extremadamente difíciles de evaluar.

Es probable que algunas naciones insulares se vuelvan inhabitables debido al cambio climático oceánico y en la criosfera

Los riesgos se intensificarán aún más por un aumento en la intensidad promedio, la magnitud de la marejada ciclónica y las tasas de precipitación de los ciclones tropicales, especialmente si las emisiones de gases de efecto invernadero siguen aumentando.

«Ya se están implementando varios enfoques de adaptación, a menudo como respuesta a eventos de inundación. El informe destaca la diversidad de opciones disponibles para cada contexto y para el desarrollo de respuestas integradas que anticipen a escala completa el futuro aumento del nivel del mar», concluyó Masson-Delmotte.

Cambios en los ecosistemas oceánicos

El informe también destaca que el calentamiento y los cambios químicos de los océanos ya están alterando las especies en toda la red alimentaria del océano, con impactos en los ecosistemas marinos y las personas que dependen de ellos.

Hasta la fecha, el océano ha absorbido más del 90% del exceso de calor en el sistema climático. Para 2100, el océano absorberá entre dos y cuatro veces más calor que entre 1970 y el presente si el calentamiento global se limita a 2° C, y de cinco a siete veces más con mayores emisiones. “El calentamiento del océano reduce la mezcla entre las capas de agua y, como consecuencia, el suministro de oxígeno y nutrientes para la vida marina”, exponen los científicos.

Además, las olas de calor marinas se han duplicado en frecuencia desde 1982 y se proyecta que aumenten aún más en frecuencia, duración, extensión e intensidad. Su frecuencia será 20 veces mayor a 2° C de calentamiento, en comparación con los niveles preindustriales. Ocurrirían 50 veces más a menudo si las emisiones continúan aumentando.

El calentamiento y la acidificación de los océanos, la pérdida de oxígeno y los cambios en el suministro de nutrientes ya están afectando la distribución y abundancia de la vida marina en las zonas costeras, en el océano abierto y en el fondo del mar.

Las olas de calor marinas se han duplicado en frecuencia desde 1982 y están aumentando en intensidad

«Reducir las emisiones de gases de efecto invernadero limitará los impactos en los ecosistemas oceánicos que nos proporcionan alimentos, apoyan nuestra salud y dan forma a nuestras culturas», dijo Hans-Otto Pörtner, copresidente del Grupo de trabajo II del IPCC.

Deslizamientos y avalanchas en alta montaña

Por otro lado, las personas en las regiones montañosas están cada vez más expuestas a los peligros y los cambios en la disponibilidad de agua, según el informe.

Los glaciares, la nieve, el hielo y el permafrost están disminuyendo y continuarán haciéndolo. Se proyecta que esto implicará riesgos para las personas, por ejemplo, a través de deslizamientos de tierra, avalanchas, desprendimientos de rocas e inundaciones.

Se prevé que los glaciares más pequeños de Europa, África oriental, los Andes tropicales e Indonesia perderán más del 80% de su masa de hielo actual para 2100 en escenarios de altas emisiones. La retirada de la criosfera de alta montaña continuará afectando negativamente las actividades recreativas, el turismo y los bienes culturales.

«Los cambios en la disponibilidad de agua no solo afectarán a las personas en estas regiones de alta montaña

Principales conclusiones del Informe Especial del IPCC sobre los océanos y la criosfera en un clima cambiante
  • El océano, el hielo y la nieve de la Tierra están siendo transformados por el cambio climático
  • El aumento del nivel del mar se está acelerando y, si no se reducen las emisiones, el océano aumentará más de 10 veces más rápido para el año 2100 de lo que lo hizo durante el siglo XX.
  • Los glaciares perderán más de un tercio de su masa en promedio con altas emisiones, reduciendo el suministro de agua para las personas que dependen de ellos; algunas cadenas montañosas podrían perder más del 80% de sus glaciares para el año 2100 y muchos glaciares desaparecerán por completo.
  • La vida marina ya está siendo afectada por el calentamiento de los océanos y seguirá disminuyendo, aunque la reducción de las emisiones podría reducir los daños; entre el 84 y el 90% de todas las olas de calor marinas son ahora atribuibles al cambio climático.
  • Los cambios en el océano están haciendo que el clima del mundo sea más extremo y esto empeorará sin recortes en las emisiones.
  • La descongelación del permafrost y el derretimiento del hielo marino podrían causar un calentamiento adicional, acelerando aún más el cambio climático.
  • Las consecuencias de la inacción serían cada vez más rápidas y dolorosas a lo largo de este siglo, mientras que las reducciones inmediatas de las emisiones podrían reducir en gran medida estos riesgos.

Desde la alianza Oceans Services, el profesor Dan Laffoley, de la CMAP de la UICN, ha declarado: “Somos un mundo oceánico, movido y regulado por un océano único, y estamos llevando ese sistema de soporte vital al extremo de su capacidad mediante el sobrecalentamiento, la desoxigenación y la acidificación. Ya quedó atrás el momento de las ‘llamadas de atención’ – lo que necesitamos ahora es guiarnos por nuestro propio interés y con conocimiento de causa para emprender acciones que protejan el océano y el clima, protegiendo y apoyando a la vez a la humanidad”.

Lisa Speer, del Consejo para la Defensa de los Recursos Naturales, afirma: “El océano está enfermo. Tenemos que eliminar ya algunas de las causas de esa enfermedad para que tenga una oportunidad mejor de resistir los estragos del colapso climático. Es como curar la neumonía para que el cuerpo humano pueda resistir mejor el cáncer”, apuntan también desde Oceans Services.

enlace al informe: https://www.ipcc.ch/srocc/home/

https://news.un.org/es/story/2019/09/1462782

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