El informe anual de IFPRI muestra la importancia de transformar el sistema alimentario actual y potenciar las zonas rurales

El IFPRI (Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias) ha publicado su informe anual Global Food Policy 2019 que este año sitúa su foco en el área rural destacando la urgencia de su revitalización para enfrentar la creciente crisis en estas zonas.

Este informe revisa los principales problemas y decisiones de la política alimentaria de 2018 y considera los desafíos y oportunidades para 2019. La población rural de todo el mundo lucha contra la inseguridad alimentaria, la pobreza,  la desigualdad persistente y la degradación del medio ambiente. Muchas de las personas pobres y desnutridas del mundo viven en zonas rurales y dependen del sector agrícola para la alimentación y los medios de vida.

Los investigadores del IFPRI y otros expertos en políticas alimentarias consideran aspectos críticos de la revitalización rural, que requiere un enfoque transformador que considere los diferentes aspectos para que este entorno sea un buen lugar para vivir en el presente y en el futuro.

Rurbanomics es un enfoque de desarrollo basado en el potencial de los sistemas simbióticos rurales y urbanos para transformar las áreas rurales. Los vínculos entre ambos ámbitos pueden estimular el crecimiento y la diversificación en los sectores agrícola y no agrícola. Un punto clave para lograr los ODS.

Se debe reformar la gobernanza rural para mejorar la rendición de cuentas y sus resultados. Además es necesario optimizar los datos sobre la pobreza rural y la malnutrición y aumentar el apoyo para reducirlos. Las políticas que aumentan la productividad agrícola y mejoran el acceso al mercado son vitales para crear más y mejores oportunidades de empleo en las áreas rurales.

Hay que usar un  marco que asegure que las mujeres mejoren sus vidas, aumentar su voz  a través de su participación en estructuras de gobierno y potenciar su confianza para que se involucren políticamente.

Se deben proporcionar incentivos para abordar la degradación ambiental e invertir en  tecnologías que pueden aumentar los rendimientos agrícolas y reducir la degradación ambiental.

Es necesario proporcionar apoyo público para aumentar el acceso a la electricidad en áreas rurales remotas y también establecer un entorno atractivo para la inversión privada.

El informe recoge una serie de lecciones aprendidas de la experiencia de la UE para revitalizar el área rural. Y también incluye una serie de experiencias que se dieron en el 2018 y repercutieron en la seguridad alimentaria en diferentes continentes y regiones del mundo.

Si las políticas aprovechan las oportunidades y tecnologías, aumentan el acceso a los servicios básicos, crean más y mejores empleos rurales, fomentan la igualdad de género y restauran el medio ambiente, el resultado son zonas rurales vibrantes y saludables para vivir y trabajar. Este trabajo muestra que la revitalización rural es posible y que para lograr la Agenda 2030 es urgente impulsar una transformación de nuestro sistema alimentario y agrícola y de las zonas rurales.

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Consulta el informe completo (en inglés)

 

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