“El comercio y el clima están en ruta de colisión”

El nuevo acuerdo comercial UE-Mercosur aumentará en un tercio las emisiones de gases con efecto de invernadero procedentes del comercio de tan sólo ocho productos agrícolas.

Cuando los gobiernos están a punto de reunirse en Madrid para discutir sus próximos pasos en la urgente lucha contra la crisis climática, las organizaciones campesinas europeas y latinoamericanas, y sus aliados, denuncian a esos mismos gobiernos por impulsar acuerdos de liberalización de comercio que aceleran las emisiones de gases con efecto de invernadero.

El acuerdo de libre comercio UE-Mercosur, el ejemplo más reciente de este impulso, concluyó sus negociaciones en junio pasado. Se lo presenta como un acuerdo comercial posterior al Acuerdo de París. De hecho, la UE se jacta de que Bolsonaro renunció a su promesa de campaña de abandonar el acuerdo climático para asegurar el acuerdo comercial. Sin embargo, su premisa central es aumentar el comercio de una serie de productos que alteran el clima, como automóviles, carne bovina industrial, etanol y soja.

Un estudio de GRAIN, publicado hoy, muestra que el pacto comercial intensificará las emisiones climáticas de ocho productos agrícolas en 8.7 millones de toneladas anuales, un tercio más que lo se producirá este año. Más de 80% de estas emisiones provendrán de un sólo producto: la carne bovina del Mercosur. Del lado europeo, las emisiones procedentes de exportar productos lácteos crecerá en un 500%.

“El comercio y el clima están en ruta de colisión”, dice Claude Girod de la Confédération Paysanne en Francia. “La drástica reducción de emisiones de gases con efecto de invernadero requiere reorientar radicalmente la producción agroalimentaria hacia la agricultura campesina y la soberanía alimentaria. Los tratados de libre comercio tales como el UE-Mercosur transfieren recursos a las transnacionales y al sector agroexportador. Aquí en Europa, ¡ya se benefician del 80% de los fondos agrícolas de la UE! Entretanto al desplomar los precios al productor, los acuerdos comerciales están barriendo con los productores chicos y medianos, y por tanto barren también con el modelo que podría mitigar el cambio climático”.

Según Perla Alvarez Britez, representante de la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo – La Vía Campesina, “los tratados de comercio continúan imponiendo un tipo de agricultura que expulsa a los pueblos originarios de sus tierras, hunde al campesinado en deudas y bancarrota, ocasiona conflictos en torno al agua y destruye los bosques y la biodiversidad”, dijo desde Paraguay.

Es nesario denunciar el vínculo entre el comercio, la agricultura industrial y la crisis climática es crucial para que podamos cambiar de sistema. “Con tan sólo unas cuantas mercancías de exportación, casi todas ellas procedentes de mega-fincas en la región de El Cerrado en Brasil, o la región pampeana argentina o el Chaco en Argentina y Paraguay, el acuerdo UE-Mercosur generará 9 millones de toneladas de emisiones climáticas adicionales al año”, dijo Larissa Packer de GRAIN en Brasil. “No se equivoquen. Esto nada tiene que ver con alimentar a la gente. Es para expandir el mercado de los agronegocios que, según el IPCC, es responsable de un 37% de los gases con efecto de invernadero”.

Esto implica también una contradicción grave. Si bien es muy probable que con este acuerdo el aumento de importaciones europeas de etanol y soja se utilice para cumplir con los objetivos de combustible “verde” para el transporte en Europa, esto puede impulsar mayor deforestación y acaparamiento de tierras en países como Brasil. ¡Podría resultar que los gobiernos de la UE provoquen más destrucción del clima con el fin de cumplir sus objetivos climáticos!

Para los movimientos sociales y campesinos a ambos lados del Atlántico, el mensaje es claro. Si asumimos con seriedad nuestro compromiso de frenar el cambio climático, debemos desmantelar el sistema agroalimentario industrial y brindarles respaldo integral a los productores en pequeña escala —y a los procesadores locales y regionales— en vez de favorecer los mercados alimentarios globales.

El acuerdo comercial Unión Europea-Mercosur intensificará la crisis climática provocada por la agricultura

  • Se espera que las emisiones procedentes de aumentar el comercio bilateral de ocho importantes productos agrícolas aumenten en un tercio (34%).

  • Las exportaciones de carne bovina desde el Mercosur a la Unión Europea será la mayor fuente de nuevas emisiones (82%).

  • La huella de carbono de las exportaciones de alimentos de la Unión Europea al Mercosur puede aumentar cinco veces.

La imagen de las llamas arrasando el Amazonas en agosto de 2019 hizo que las personas en todo el mundo se dieran cuenta de la conexión entre los agronegocios y la crisis climática. La selva estaba siendo quemada para dar lugar a la producción de carne, soja y otras materias primas agrícolas y así aumentar las ganancias de las corporaciones transnacionales de alimentos. Un importante motor de esta devastación es el comercio. Actualmente, un nuevo acuerdo comercial amenaza con aumentar aún más la expansión de los agronegocios en Brasil, con serias consecuencias para el clima.

Tan sólo dos meses antes de los incendios que capturaron la atención de todo el mundo, la Unión Europea y el grupo de países del Mercosur —Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay— anunciaron orgullosamente que se había logrado un nuevo tratado de libre comercio (TLC), tras veinte años de conversaciones. El acuerdo fue promocionado como un pacto del siglo XXI, que empujaría a los países miembros hacia estándares ambientales más altos, incluyendo fuertes límites a la tala y la deforestación. La Unión Europea incluso alardeó que el nuevo presidente de Brasil, Jair Bolsonaro había renegado de su promesa de campaña de retirarse del acuerdo climático de París,1 con tal de lograr este acuerdo comercial.

La huella de carbono del TLC Unión Europea-Mercosur

La realidad es que el TLC entre la Unión Europea y el Mercosur originará un importante aumento de las emisiones globales de gases con efecto de invernadero. Aunque hasta donde sabemos no se ha entregado una auditoría completa sobre el impacto climático del acuerdo, GRAIN calculó las emisiones procedentes del sector agrícola, analizando las disposiciones del acuerdo que establecen objetivos cuantitativos para un aumento del comercio en varios productos agrícolas importantes. Calculamos que tan sólo estos compromisos generarán cerca de 9 millones de toneladas de emisiones de gases con efecto de invernadero adicionales al año. Esto es casi tanto como el total de emisiones anuales de la ciudad brasileña de Belo Horizonte, con una población de 3 millones 900 mil personas.2

El nuevo TLC UE-Mercosur es descrito como un acuerdo en que Europa venderá más autos y quesos a América Latina mientras los países del Mercosur venderán a Europa más carne bovina y etanol. Si bien es cierto que el aumento de producción y exportaciones de automóviles y otros bienes y servicios claramente contribuirá a la alteración del clima, nuestro análisis se centra sólo en la agricultura, un componente principal del acuerdo. Analizamos los cambios en el volumen de los mercados de varios bienes agrícolas que producen una alta emisión de gases con efecto de invernadero. La expansión de la oferta corresponde a lo que los gobiernos de ambos lados del Atlántico prometieron a sus agricultores y a quienes defendían los intereses del agronegocio cuando negociaron el acuerdo. Si acaso estas promesas serán cumplidas, o incluso sobrepasadas, está por verse.

Las mercancías para las cuales medimos el impacto son: carne de res, queso, etanol (de caña de azúcar), fórmula alimenticia para niños, pollos, arroz, leche en polvo descremada y azúcar. La mantequilla y los productos de soja fueron excluidos de los cálculos porque, aunque sus aranceles caerán significativamente bajo el acuerdo, no se establecieron cuotas. En otras palabras, la producción y el comercio de estos productos probablemente aumentará como resultado del acuerdo, pero no podemos señalar cuánto. Las cifras obtenidas serían mayores si se incluyeran, ya que la soja en particular es una gran fuente de emisiones adversas para el clima.3

Calculamos que el impacto directo del TLC será un aumento de las emisiones de gases con efecto de invernadero de 8 millones 700 mil toneladas por año, procedentes de estos ocho productos agrícolas (ver Anexo). Eso es más que la ciudad de Lisboa, Portugal, o Córdoba, Argentina y un poco menos que Bruselas.4 Puesto de otra manera, es equivalente a casi una semana de emisiones producidas por Royal Dutch Shell, una compañía responsable del 3% de la energía de todo el planeta.5 Comparado al nivel actual de emisiones procedentes del comercio de estos productos entre la Unión Europea y el Mercosur, el aumento de las emisiones será de un 34%. Éste es un aumento enorme para gobiernos que, al menos en Europa, dicen ser los defensores del clima.

¿Cómo obtuvimos estas cifras?

El aumento en el comercio fue calculado comparando las cuotas nuevas y antiguas (o con los niveles actuales de comercio donde no existían cuotas) una vez que el período de transición del TLC se haya completado. Para el aumento de las emisiones, asumimos que el aumento de comercio será logrado con un aumento de producción.6 Las emisiones en sí fueron calculadas para el nivel actual de comercio y comparadas con aquéllas producidas bajo las nuevas cuotas, usando la metodología GLEAM de las Naciones Unidas. Esto incluye todas las emisiones procedentes de la producción de ganado, granos para alimentación animal y los insumos asociados, procesamiento de la carne y refrigeración, y el transporte hasta la venta al público, pero sin incluir las emisiones durante la venta al público y las posteriores a la venta que provienen de la preparación en las casas, los desechos de los alimentos, etcétera.7

Los productos agrícolas de mayor impacto climático son las carnes, las aves y el etanol, que provienen del Mercosur y los quesos que provienen de Europa. Dos tercios de las nuevas emisiones serán producidas en las fincas, incluidos los fertilizantes y el estiércol, mientras que cerca de un 30% provendrá de los cambios de uso del suelo, incluida la deforestación. Si bien la mayor parte del incentivo para aumentar la producción y el comercio provendrá de las cuotas y aranceles, el TLC también impone reglas sobre denominaciones de origen, lo que creará nuevos derechos de mercado para los productores de queso de Europa en América Latina. Finalmente, es importante notar que aunque el Mercosur generará la mayor parte de estas nuevas emisiones, las emisiones procedentes del crecimiento de las exportaciones de lácteos desde la Unión Europea hacia el Mercosur aumentarán en un increíble 497%.

Otros impactos ambientales, sociales y económicos

Además de agravar la crisis climática, las disposiciones agrícolas del TLC Unión Europea-Mercosur conllevan otras amenazas. Por ejemplo, según lo señala la industria azucarera de Francia, 74% de los pesticidas usados en los campos de caña de azúcar de Brasil están prohibidos en Europa, y Brasil ha aprobado recientemente una variedad de caña de azúcar modificada genéticamente que está prohibida en Europa.8 El gobierno de Brasil también permite el uso de glifosato antes de la cosecha para acelerar la maduración, mientras que muchas ciudades y países de Europa están luchando para prohibir el glifosato.9 Esto significa que es probable que bajo este acuerdo entren a Europa productos transgénicos y agroquímicos no deseados.

Además, el acuerdo permite la expansión de los mercados para los productos del agronegocio y no contribuye en nada para apoyar a los pequeños agricultores o a la producción de alimentos. De hecho, se espera que la apertura de los mercados para la exportación procedente de América Latina, resulte en un aumento de la presión sobre las comunidades indígenas y campesinas que están siendo expulsadas de sus tierras. Otro efecto puede ser el aumento de las disputas por el agua debido a la demanda de riego y la crianza de vacunos, y aún más, debido a la deforestación y a la pérdida de biodiversidad.10 En Europa, este acuerdo comercial ayudará a los intereses de los agronegocios al mismo tiempo que perjudicará a los pequeños agricultores, comunidades rurales y la agricultura sustentable. En una región donde las inversiones y el desarrollo económico promovido por los tratados de libre comercio benefician solamente a las grandes compañías, se espera que el acuerdo Unión Europea-Mercosur dispare la caída de los precios a los productores, profundizando la deuda y la bancarrota que ya golpea las áreas rurales de Europa.

El acuerdo comercial también enmascara una seria contradicción. Se espera que las mayores importaciones de etanol de la Unión Europea a través del TLC sean usadas para alcanzar los objetivos de uso de combustibles del transporte “verde” de Europa. Lo mismo puede suceder cuando la Unión Europea aumente sus importaciones de productos de soja más baratos, lo cual podría ser una atractiva materia prima para la industria del biodiesel de Europa. De acuerdo con la organización Transport & Environment, esto podría llevar a una mayor deforestación y acaparamiento de tierras en países como Brasil.11 Los gobiernos de la Unión Europea podrían terminar causando una mayor destrucción del clima en el extranjero con tal de lograr sus objetivos climáticos en sus países.

Combatamos los Tratados de Libre Comercio para salvar el clima

Los acuerdos comerciales son poderosos impulsores de la expansión del sistema de producción industrial de alimentos, la cual, según el International Panel on Climate Change, señala que es responsable de hasta el 37% de las emisiones globales de gases con efecto de invernadero.12 Los encargados del cabildeo a favor de los diferentes sectores involucrados, desde el sector de semillas al de los supermercados, han estado presionando a los gobiernos para firmar e implementar estos pactos desde hace décadas. Les brindan a las compañías de productos agrícolas y alimentos, y a los agricultores que los abastecen, mayores mercados y mayores derechos de inversión —una oportunidad de obtener mayores ganancias. A su vez, la expansión del sistema de producción industrial de alimentos crea una enorme presión sobre nuestro clima.13

Dado que el sistema de producción de alimentos contribuye de modo tan importante a la crisis climática, seguir haciendo más de lo mismo simplemente no es una opción. Por desgracia, los nuevos acuerdos de negocios reflejan viejas formas de pensar —precisamente la forma de pensar que es la principal responsable de la crisis. El TLC Unión Europea-Mercosur no es un caso aislado. La agricultura industrial también es importante en las negociaciones EUA-China, las que, según Trump, duplicarán las exportaciones agrícolas de Estados Unidos a China.14 Y el próximo acuerdo Unión Europea-Australia-Nueva Zelandia probablemente aumentará las importaciones Europeas de carne de res y lácteos con aumentos en la intensidad de las emisiones de CO215

Si realmente tomamos en serio la reducción de las emisiones de gases con efecto de invernadero, tenemos que emprender acciones efectivas en torno a los principales mecanismos globales que promueven la expansión de la producción industrial de alimentos y de la agricultura —y los acuerdos comerciales encabezan la lista. Los directores ejecutivos de compañías como Danone y JBS están conscientes del desafío, pues están en juego sus propios modelos de negocio —que producen estas emisiones climáticas y dependen de este sistema comercial.16 Pero el “cuidado” no se logrará a partir de la compensación por la destrucción, como lo promueven estas compañías. Esto debe provenir abrir espacio para que participen los sistemas locales de producción de alimentos controlados por las comunidades. Esto significa entregar recursos y la conducción a campesinas y campesinos, procesadores regionales, a los circuitos comerciales cortos y los mercados locales. Para que esto se pueda lograr, necesitamos urgentemente detener los nuevos acuerdos comerciales como el de la Unión Europea-Mercosur.

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ANEXO

Tabla 1.TLC UE-Mercosur: Impacto comercial

Producto exportado

Impacto comercial del TLC

Mercosur -> UE

Carne

+50%

Aumento de cuota de 200 mil a 299 mil toneladas/año (volumen comercio actual: 194 mil toneladas/año)

Soja

+??%

Sin cuota, pero el Mercosur reducirá los derechos de exportación sobre los productos de soja (volumen del comercio actual: 7 millones 780 mil toneladas/año)

Aves

+55%

Cuota adicional de 180 mil toneladas/año por sobre la cuota actual de Brasil de 330 mil toneladas/año (volumen comercio actual: 392 mil toneladas/año)

Azúcar

+2%

Cuota adicional para Paraguay de 10 mil toneladas/año por sobre la cuota actual de Brasil de 412 mil toneladas/año (volumen comercio actual: 469 mil toneladas/año)

Etanol

+540%

Nueva cuota de 650 mil toneladas/año cuando la UE importa actualmente 102 mil toneladas/año

Arroz

+60%

Cuota adicional de 60 mil toneladas/año cuando la UE importa actualmente 100 mil toneladas/año

UE -> Mercosur

Queso

+710%

Nueva cuota de 30 mil toneladas/año cuando el Mercosur actualmente importa 3 mil 700 toneladas/año

Lecha descremada en polvo

+1.200%

Nueva cuota de 10 mil toneladas/año cuando el Mercosur actualmente importa 771 toneladas/año

Fórmula alimenticia infantil

+85%

Nueva cuota de 5 mil toneladas/año cuando el Mercosur actualmente importa 2 mil 700 toneladas/año

Mantequilla

+??%

Sin cuota, pero el Mercosur reducirá los aranceles sobre la mantequilla de a UE en 30% (volumen comercio actual: 800 toneladas/año)

Tabla 2. TLC Unión Europea-Mercosur: Emisiones actuales y adicionales provenientes de los principales 8 productos agrícolas

—(1.000 t Co2-eq)—

Emisiones actuales provenientes del comercios UE-Mercosur

25 mil 464

Emisiones adicionales

8 mil 705

Aumento de emisiones debido TLC

34%

Tabla 3. TLC UE-Mercosur: Emisiones adicionales por producto

—(1.000 t Co2-eq)—

—(porciento)—

1. Carne de Res

7 mil146

82%

2. Aves

561

6%

3. Etanol

435

5%

4. Queso

365

4%

5. Leche descremada en polvo

127

1%

6. Fórmula alimenticia infantil

38

<1%

7. Arroz

25

<1%

8. Azúcar

7

<1%

Soja y productos

n.a.

n.a.

Mantequilla

n.a.

n.a.

Total debido al TLC

8.705

100%

Tabla 4. TLC UE-Mercosur: emisiones adicionales por etapa de producción/comercio

—(1.000 t Co2-eq)—

—(porciento)—

En la finca

5 mil 843

67%

Cambio uso de suelo

2 mil 542

29%

Posterior la finca

220

3%

Flete barco

100

1%

Total debido al TLC

8 mil 705

100%

Tabla 5. TLC UE-Mercosur: Emisiones adicionales provenientes de 8 productos agrícolas según origen

desde UE al Mercosur

del Mercosur a la UE

—(mil t Co2-eq)—

—(mil t Co2-eq)—

Emisiones del comercio actual

107

25 mil 464

Emisiones del comercio proyectado

637

33 mil 639

Porcentaje de cambio por el TLC

497%

32%

Las cifras entregadas pueden no cuadrar sus sumas debido a redondeo.

Nota: Las tablas están resumidas a partir de un set de datos detallados que está disponible en: https://www.grain.org/system/attachments/sources/000/005/625/original/EU_Mercosur_Emissions_Calculations.xlsx

Descargar el informe: Mercosur ES 02

Fuente; Grain

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