Cómo las mejores prácticas de agricultura y uso de la tierra orgánicas y regenerativas pueden revertir el calentamiento global

  • Los suelos de la tierra, junto con los árboles y las plantas, son el mayor sumidero de carbono después de los océanos.
  • Las prácticas agrícolas orgánicas regenerativas secuestran CO2 y lo almacenan debajo y sobre el suelo en forma de materia orgánica. Los policultivos perennes, la agrosilvicultura y la reforestación pueden mantener y aumentar el carbono tanto por debajo como en la superficie del suelo.
  • La implementación a gran escala de un pequeño porcentaje (5-10%) de los sistemas orgánicos y regenerativos que incluyen las mejores prácticas dará como resultado que miles de millones de toneladas (Gt) de CO2 por año sean secuestradas en el suelo y en forma de biomasa aérea continua y perenne. La identificación, financiación y despliegue de las mejores prácticas en el 5-10% o más del total de tierras de cultivo (1,6 mil millones de hectáreas), pastizales (3,2 mil millones de hectáreas) y bosques (4 mil millones de hectáreas) del mundo será más que suficiente para capturar y eliminar todo el CO2 y los gases de efecto invernadero (43 Gt de CO2) que se emiten actualmente, sin agregar  más CO2 a la atmósfera ni a los océanos.
  • Cuando se libera dióxido de carbono CO2 a la atmósfera por la quema de combustibles fósiles o por prácticas agrícolas o de uso de la tierra destructivas (actualmente equivalen a 43 Gt de emisiones de CO2 por año), aproximadamente el 50% de estas 43 Gt de emisiones de CO2 permanecen en la atmósfera (21,5 Gt de CO2 al año), mientras que el 25% es absorbido por la tierra, las plantas y los árboles (10,75 Gt de CO2) y el 25% restante (10,75 Gt de CO2) es absorbido por el océano. Por lo tanto, debemos comenzar a reducir 32,25 Gt de CO2 (y eventualmente más) de las emisiones totales actuales (junto con la conversión a energía alternativa y la conservación de energía), para alcanzar emisiones netas cero (eliminar o cancelar todas las emisiones que van a la atmósfera y a los océanos). Necesitaremos una reducción neta de 32,75 Gt lo antes posible, ya que nuestros suelos y bosques ya están capturando 10,75 Gt de CO2. Una vez que dejemos de agregar  más CO2 a los océanos (y la atmósfera), y continuemos por el camino de la energía alternativa y la agricultura y el uso de la tierra regenerativos, los océanos, los suelos y la biota podrán extraer cantidades cada vez más significativas del legado (exceso) de carbono en la atmósfera, que, a su vez, comenzará a reducir el calentamiento global de manera constante.
  • Regeneration International, una red mundial de agricultura orgánica y regenerativa, con 354 organizaciones afiliadas en 69 países de África, Asia, América Latina, Oceanía, América del Norte y Europa, ha comenzado a ayudar a promocionar las mejores prácticas mundiales y a coordinar el despliegue, la financiación y la implementación a gran escala de estos sistemas.

Introducción

Casi nadie había oído hablar de la agricultura regenerativa antes de septiembre de 2014, cuando Regeneration International fue fundada por un pequeño grupo de líderes internacionales de los movimientos orgánicos, agroecológicos, de manejo holístico, medioambiental y de salud natural con el objetivo de cambiar la conversación mundial sobre el clima, la agricultura y uso de la tierra. Ahora, la agricultura regenerativa aparece en las noticias todos los días en todo el mundo.

El concepto de un movimiento de regeneración global coordinado se presentó inicialmente en la masiva Marcha del Cambio Climático en Nueva York, el 22 de septiembre de 2014, en una conferencia de prensa en la sede del Instituto Rodale. La conferencia de prensa reunió a una red global de agricultores, ganaderos, administradores de tierras, consumidores y activistas climáticos con ideas afines.

La primera Asamblea General de RI se celebró en Costa Rica en 2015 con participantes de todos los continentes. En cinco años, Regeneration International ha crecido y ya cuenta con 354 organizaciones afiliadas en 69 países de África, Asia, América Latina, Oceanía, América del Norte y Europa. RI y nuestros aliados hemos tenido éxito en la promoción del concepto de agricultura regenerativa como un sistema revolucionario para la restauración de ecosistemas y la captura de dióxido de carbono a una escala y un cronograma apropiados para nuestra actual emergencia climática.

¿Por qué la agricultura regenerativa?

La agricultura regenerativa se basa en una variedad de prácticas agrícolas, ganaderas y de uso de la tierra que utilizan la fotosíntesis de las plantas y los árboles para capturar CO2 y almacenarlo por debajo y en la superficie del suelo. La agricultura regenerativa se está utilizando ahora como un término genérico para los muchos sistemas agrícolas que utilizan técnicas como rotaciones más largas, cultivos de cobertura, abonos verdes, leguminosas, composta, fertilizantes orgánicos, manejo holístico del ganado y agrosilvicultura. Sin embargo, Regeneration International cree que la verdadera agricultura regenerativa debe ser tanto orgánica como regenerativa.

Otros términos que describen la agricultura regenerativa incluyen: agricultura orgánica, agrosilvicultura, agroecología, permacultura, pastoreo holístico, silvopastoreo, agricultura sintrópica, pasture cropping o método CCPP (cultivos de cereal sobre pastos permanentes) y otros sistemas agrícolas que pueden aumentar la materia orgánica / carbono del suelo. La materia orgánica del suelo es un indicador importante de la salud del suelo, ya que los suelos con niveles bajos no son saludables.

El suelo contiene casi tres veces la cantidad de carbono que la atmósfera y la biomasa (bosques y plantas) combinadas. La investigación a largo plazo muestra que el carbono del suelo puede ser estable durante más de 100 años, mientras que las prácticas forestales y agroforestales adecuadas pueden almacenar carbono en la superficie del suelo de forma continua.

La gestión del cambio climático es un tema importante que tenemos que abordar ahora

Los niveles de CO2 atmosférico han incrementado hasta llegar a 2 partes por millón (ppm) por año. El nivel de CO2 alcanzó un nuevo récord de 400 ppm en mayo de 2016. Sin embargo, a pesar de todos los compromisos asumidos por los países en París en diciembre de 2015, los niveles de CO2 aumentaron en 3,3 ppm en 2016 estableciendo un récord. Desde 2018 aumentó de nuevo en 3,3 ppm para establecer un nuevo récord de 415,3 ppm en mayo de 2019. A pesar del cierre económico mundial como respuesta a la pandemia de COVID-19, los niveles de CO2 aún establecieron un nuevo récord de 417,2 ppm en mayo de 2020. Este es un aumento masivo de emisiones por año desde el Acuerdo de París y muestra que en realidad la mayoría de los países ni siquiera están cerca de cumplir con sus compromisos de reducción de CO2 de París.

Revertir el cambio climático

417 ppm supera con creces el objetivo de París de limitar el aumento de la temperatura terrestre a 2 grados centígrados.

Para estabilizar los niveles de CO2 atmosférico, los sistemas agrícolas regenerativos deberán reducir el actual aumento de emisiones de 3,3 ppm de CO2 por año. El uso de la fórmula aceptada de que 1 ppm de CO2 = 7,76 Gt de CO2 significa que, como mínimo, es necesario extraer de la atmósfera 25,61 gigatoneladas (Gt) de CO2 por año. Pero en realidad necesitamos reducir 31,25 Gt de CO2 o más si queremos evitar que más CO2 caliente nuestros océanos ya recalentados y comenzar a reducir el legado de 417 ppm de CO2 alojado en la atmósfera.

El potencial de las “mejores prácticas” de la agricultura regenerativa

Existen numerosos sistemas agrícolas regenerativos que pueden secuestrar CO2 de la atmósfera mediante la fotosíntesis mejorada de las plantas y convertir este CO2 en materia orgánica del suelo a través de la actividad de las raíces y la biología del suelo: el microbioma del suelo. Otros pueden aumentar el almacenamiento de carbono sobre el suelo a través de prácticas forestales y agrosilvopastoriles / silvopastoriles regenerativas. No tenemos tiempo que perder en sistemas agrícolas o de uso de la tierra que solo capturan pequeñas cantidades de CO2. Necesitamos concentrarnos en escalar y expandir cualitativamente los sistemas que pueden lograr altos niveles de secuestro de carbono y restauración de ecosistemas, sistemas que sean apropiados y escalables para diferentes países, regiones, culturas y ecosistemas.

Los cálculos aproximados utilizados para los ejemplos a continuación son un buen ejercicio para mostrar el potencial de cambio a nivel mundial de estos sistemas regenerativos que incluyen las mejores prácticas para abordar la emergencia climática y comenzar a revertir el calentamiento global.

Sistema agroforestal de agave

El “proyecto mil millones de agaves” es una estrategia revolucionaria de regeneración de ecosistemas adoptada recientemente por un número creciente de granjas mexicanas innovadoras en la región desértica de Guanajuato, que ahora se extiende por todo México.

Este sistema agroforestal combina el cultivo denso (800 por acre / 2.000 por hectárea) de plantas de agave y especies de árboles fijadoras de nitrógeno (como el mezquite), con el pastoreo rotativo y holístico del ganado. El resultado es un sistema de alta biomasa y alto rendimiento de forraje que funciona bien incluso en tierras degradadas y semiáridas.

El sistema produce grandes cantidades de hojas y piñas de agave. Cuando se pica y se fermenta en recipientes cerrados, este material vegetal produce un ensilaje excelente y económico que sirve como forraje para animales.

Tener una gran cantidad de forraje animal fermentado a la mano reduce la presión para sobrepastorear los pastizales frágiles y mejora la salud del suelo, la retención de agua y la salud de los animales, al mismo tiempo que extrae y almacena cantidades masivas de CO2 atmosférico (270 toneladas de CO2 por hectárea almacenadas en la superficie del suelo de manera continua cada año después de 3-10 años.)

El sistema agroforestal de agave puede implementarse a gran escala en gran parte de las regiones áridas y semiáridas del mundo utilizando leguminosas y pastos nativos, y formar así sistemas agroforestales biodiversos altamente productivos que se basen en las especies nativas de cada región. El picado y la fermentación de las vainas de los árboles leguminosos, como el mezquite (que fijan nitrógeno y nutrientes en el suelo), agregadas al agave fermentado, producen un forraje para animales de alto contenido proteico superior a la alfalfa y a una fracción de su costo, todo sin la necesidad de irrigación o de productos químicos sintéticos.

Investigaciones recientes de Hudson Carbon muestran que este sistema agroforestal de agave puede secuestrar 270 toneladas de CO2 por hectárea (109 toneladas por acre) en la superficie del suelo por año de forma continua, sin contar el secuestro subterráneo ni la cantidad de carbono secuestrado por los árboles compañeros (494 por hectárea / 200 por acre).

Según la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (UNCCD por sus siglas en inglés), aproximadamente el 40% de la tierra del mundo (4 mil millones de hectáreas / 10 mil millones de acres) son desiertos y tierras secas, principalmente en África, Asia y América Latina. Estas zonas sustentan a más de dos mil millones de personas y suministran alrededor del 60% de la producción mundial de alimentos. Si el sistema agroforestal de agave orgánico y regenerativo se implementara a nivel mundial en el 10% (400 millones de hectáreas) de estas 4 mil millones de hectáreas de tierras áridas y semiáridas, secuestraría 10,8 Gt de CO2 por año. Esto representa aproximadamente 1/3 de la cantidad de CO2 que se necesita capturar cada año para revertir el cambio climático.

El método BEAM

El método BEAM (Manejo Agrícola Biológicamente Mejorado), desarrollado por el Dr. David Johnson de la Universidad Estatal de Nuevo México, produce composta orgánica con una gran diversidad de microorganismos del suelo, especialmente material fúngico. Múltiples cultivos manejados con BEAM han logrado niveles muy altos de secuestro de CO2 y rendimiento. La investigación publicada por el Dr. Johnson y sus colegas muestra: “… un estudio de campo agrícola de 4,5 años promovió la captura y almacenamiento promedio anual de 10,27 toneladas métricas de C ha-1 año -1 del suelo al mismo tiempo que aumentó la disponibilidad de macro, meso y micronutrientes del suelo ofreciendo un mecanismo de secuestro de carbono robusto y rentable dentro de un enfoque de gestión agrícola sostenible más productiva y a largo plazo”. Estos resultados se están reproduciendo actualmente en otros ensayos.

Estas cifras significan que el método BEAM puede capturar 37.700 kilos (37,7 toneladas) de CO2 por hectárea por año, lo que equivale aproximadamente a 15,3 toneladas de CO2 por acre.

El método BEAM se puede utilizar en todos los sistemas de producción de alimentos basados ​​en el suelo, incluidos los cultivos anuales, los cultivos permanentes y los sistemas de pastoreo, y también en las regiones áridas y semiáridas. Si BEAM se implementara a nivel mundial en solo el 5% de todas las tierras agrícolas (2.500 millones de hectáreas o 12.000 millones de acres), secuestraría 9,18 Gt de CO2 por año.

El potencial del método “sin matar sin arar” orgánico biointensivo

La granja Singing Frogs es una granja hortícola orgánica y agroecológica que “no mata y no ara” altamente productiva con una rica biodiversidad en tres acres (1,2 ha). La clave de su sistema de cero labranza es cubrir las camas de cultivo con cobertura vegetal y composta en lugar de arar o usar herbicidas, plantar directamente en la composta, y una gran biodiversidad de cultivos comerciales y de cobertura que se rotan continuamente para eliminar las malezas, los ciclos de enfermedades y las plagas.

Según la Universidad Estatal de Chico, los niveles de materia orgánica del suelo (MOS) han aumentado en un 400% en seis años. Los Kaiser, fundadores y propietarios de la granja Singing Frogs, han aumentado su MOS del 2.4% a un óptimo 7-8% con un aumento promedio de aproximadamente 3/4 de punto porcentual por año. Este sistema agrícola es apto para más del 80% de los agricultores de todo el mundo, ya que la mayoría de ellos tienen menos de dos hectáreas o cinco acres. Si el modelo de la granja Singing Frogs se implementara globalmente a tierras de cultivos permanentes y arables, se capturarian 179 Gt de CO2 por año.

El potencial del pastoreo regenerativo

En la actualidad, existe un conjunto considerable de ciencia publicada y prácticas basadas en evidencia que muestran que los sistemas de pastoreo regenerativo pueden secuestrar más gases de efecto invernadero de los que emiten, lo que los convierte en una importante solución para revertir el cambio climático.

Además de secuestrar CO2, estos sistemas regeneran pasturas y pastizales degradados, mejoran la productividad, la capacidad de retención de agua y los niveles de carbono del suelo.

Alrededor del 68% de las tierras agrícolas del mundo se utilizan para el pastoreo. La evidencia publicada muestra que los pastizales administrados correctamente pueden acumular carbono en el suelo más rápido que muchos otros sistemas agrícolas y lo almacenan más profundamente en el suelo.

La investigación realizada por Machmuller et al. 2015: “En una región de extensa degradación del suelo en el sureste de los Estados Unidos, evaluamos la acumulación de C en el suelo durante 3 años en una cronosecuencia de 7 años de tres granjas convertidas al pastoreo manejado de forma intensiva. Aquí mostramos que estas granjas acumularon C en 8,0 Mg ha-1 año-1, aumentando el intercambio catiónico y la capacidad de retención de agua en un 95% y 34% respectivamente”.

Significa que han secuestrado 29.360 kilos de CO2 por hectárea al año. Esto es aproximadamente 29.000 libras de CO2 por acre. Si estas prácticas de pastoreo regenerativo se implementaran en el 10% de las tierras de pastoreo del mundo, secuestrarían 9,86 Gt de CO2 por año.

Método CCPP (cultivos de cereal sobre pastos permanentes)

El método CCPP o pasture cropping consiste en sembrar un cultivo comercial en un pastizal perenne en lugar de sobre un suelo desnudo. No es necesario arar las especies de pastos como las malezas o eliminarlas con herbicidas antes de plantar el cultivo comercial. El pasto perenne se convierte en cultivo de cobertura.

Este método fue desarrollado por primera vez por Colin Seis en Nueva Gales del Sur, Australia. El principio se basa en el sólido principio ecológico de que las plantas anuales crecen en sistemas perennes. La clave es adaptar este principio al sistema de gestión apropiado para los cultivos comerciales y el clima específicos.

Un excelente ejemplo del desarrollo del método CCPP y el método de 0 labranza “sin matar sin arar” es Soil Kee, una herramienta diseñada por Neils Olsen.

Primero, la cobertura del suelo / pastos se pasta o se cubre con mantillo para reducir la competencia de raíces y luz. Luego, Soil Kee rompe la masa de raíces, levanta y airea el suelo, cubre la cobertura del suelo / pastos en franjas estrechas y planta semillas, todo con una alteración mínima del suelo. Las semillas de los cultivos de cobertura / comerciales se plantan y simultáneamente se alimentan con un nutriente orgánico como el guano. Cuanto más rápido germina y crece la semilla, mayor es el rendimiento. Es fundamental proporcionar la biología y la nutrición a la semilla en el momento de la germinación y eliminar la competencia de las raíces.

El cultivo de pastos es excelente para aumentar la materia orgánica del suelo / el carbono del suelo. Neils Olsen fue pagado por secuestrar 11 toneladas de CO2 por hectárea por año, bajo el Programa de Agricultura de Carbono del gobierno australiano en 2019. En 2020, le pagaron por secuestrar 13 toneladas de CO2 por hectárea. Es el primer agricultor del mundo en ser pagado por secuestrar carbono en el suelo bajo un sistema regulado por el gobierno.

Si este sistema se implementara en el 10% de todas las tierras agrícolas, secuestraría 6,38 Gt de CO2 por año.

Reforestación global

Además de recargar y regenerar las tierras agrícolas, una parte importante de la regeneración de la Tierra y revertir el cambio climático será preservar, restaurar y expandir los 4 mil millones de hectáreas de bosques y humedales del mundo. Esta reforestación y forestación incluirá la plantación de hasta un billón de árboles en áreas deforestadas, así como varios cientos de miles de millones de árboles y plantas perennes en los 1,6 mil millones de hectáreas de tierras de cultivo (agrosilvicultura) y 3,2 mil millones de hectáreas de pasturas o pastizales (silvopastoreo) del mundo.

Se estima que la población mundial de árboles, que cubre el 30% de la superficie terrestre de la Tierra, es de tres billones de árboles, y se talan 15 mil millones de árboles cada año. Desde que los humanos comenzaron a cultivar, hace 10.000 años, aproximadamente la mitad de los árboles de la Tierra han sido talados y no replantados. Los bosques y humedales de la Tierra ahora secuestran más de 700 mil millones de toneladas de carbono y absorben, incluso teniendo en cuenta la deforestación masiva y los incendios forestales, unos adicionales 1,2 gigatoneladas de carbono neto. (White, Biosequestration and Biological Diversity, p.101) El poder de sumidero neto o de secuestro de carbono de los bosques de hoy asciende aproximadamente al 12% de todas las emisiones humanas actuales.

Si la “deforestación neta” (más árboles cortados, talados o quemados que la cantidad de árboles nuevos y saludables) pudiera detenerse en áreas boscosas, especialmente en áreas tropicales donde los árboles crecen más rápido y almacenan la mayor cantidad de carbono, y los bosques de todo el mundo se manejaran para aumentar la fotosíntesis y la biomasa a través de la reforestación masiva (y reduciendo los árboles por hectárea de las áreas boscosas favoreciendo que haya menos árboles pero más grandes y saludables por hectárea), los bosques del mundo podrían secuestrar cuatro mil millones de toneladas o más de carbono atmosférico al año, un 40% de todas las emisiones humanas actuales. Junto con la energía renovable y el cultivo de carbono, si detenemos la deforestación y reforestamos la Tierra con un billón de árboles apropiados para cada especie, y luego mantenemos estos árboles, podemos literalmente revertir el calentamiento global.

El Proyecto Ambiental de las Naciones Unidas (PNUMA) ha anunciado ahora un nuevo objetivo para la reforestación mundial y el secuestro de carbono llamado “Campaña 1 billón de árboles“. La ONU señala que hay suficiente espacio deforestado o vacío en áreas rurales y urbanas para plantar mil millones de árboles en el planeta, de los cuales se espera que sobrevivan 600 mil millones de árboles maduros. Y esta campaña de plantación de un billón de árboles no incluye los más de 100 mil millones de árboles adicionales que podrían y deberían plantarse en las 4,8 mil millones de hectáreas de tierras de cultivo y pastos de la Tierra utilizando las técnicas  de agrosilvicultura y silvopastoreo más que probadas que secuestran carbono, amigables con el ganado y que mejoran la fertilidad. El PNUMA advierte, sin embargo, que hay “170 mil millones de árboles en riesgo inminente de destrucción”, que deben ser protegidos para el almacenamiento de carbono y la protección de la biodiversidad cruciales.

Según el PNUMA, “la reforestación global podría capturar el 25% de las emisiones de carbono anuales globales y crear riqueza en el sur global”. Ya se han plantado más de 13.600 millones de árboles como parte de la Campaña 1 billón de árboles, que analiza y proyecta, no sólo dónde se han plantado árboles, sino también las vastas áreas donde los bosques podrían restaurarse.

La Campaña de 1 billón de árboles de la ONU está inspirada en parte por un estudio reciente del Dr. Thomas Crowther y otros, que integra datos de encuestas terrestres y satélites, que encontró que la replantación de los bosques del mundo (1,2 billones de árboles adicionales) a una escala masiva en los espacios vacíos de los bosques, las áreas deforestadas y las tierras degradadas y abandonadas en todo el planeta absorberían 100 mil millones de toneladas de exceso de carbono de la atmósfera.

Según Crowther: “hay 400 gigatoneladas ahora, en los 3 billones de árboles, y si tuvieras que escalar eso en otro billón de árboles, estaríamos hablando de cientos de gigatoneladas capturadas de la atmósfera – al menos 10 años de emisiones antropogénicas completamente borradas… [los árboles son] nuestra arma más poderosa en la lucha contra el cambio climático”, dijo.

Y las proyecciones de Crowther (10 años o 450 Gt de emisiones de CO2 que se pueden secuestrar a través de la reforestación global) no incluyen la enorme cantidad de absorción y secuestro de carbono que podemos lograr a través de prácticas agroforestales y silvopastoriles, plantando árboles, aunque solo sea unos pocos árboles por hectárea, en los 1,6 mil millones de hectáreas de tierras de cultivo y 3,2 mil millones de hectáreas de pasturas y pastizales a menudo deforestadas de EE. UU. y del mundo.

Acabar con la emergencia climática: implementación a gran escala

Regeneration International cuenta con 354 organizaciones afiliadas en 69 países de África, Asia, América Latina, Oceanía, América del Norte y Europa. Esto nos da la capacidad de trabajar con nuestras organizaciones afiliadas en todos los continentes cultivables para desarrollar y ampliar soluciones agrícolas regenerativas apropiadas para múltiples países y regiones.

La transición de una pequeña proporción (10%) de la producción agrícola mundial a estos sistemas regenerativos basados ​​en la evidencia y las mejores prácticas capturará suficiente CO2 para revertir el cambio climático y restaurar el clima global, especialmente en conjunto con un agresivo programa global de reforestación como la Campaña de 1 billón de árboles.

Si el sistema agroforestal de agave orgánico y regenerativo patrocinado por RI se implementa a nivel mundial en el 10% (400 millones de hectáreas) de las tierras áridas y semiáridas, secuestrará 10,8 Gt de CO2 por año.

El 5% de las tierras agrícolas globales regeneradas por el sistema de compostaje orgánico BEAM puede secuestrar 9,18 Gt de CO2 por año.

El 5% de las granjas pequeñas en tierras de cultivo permanente y arable que utilizan los sistemas orgánicos biointensivos “sin matar sin arar” de la granja Singing Frogs podrían secuestrar 8,9 Gt de CO2 / año.

El 10% de los pastizales manejados bajo pastoreo regenerativo podría secuestrar 9,86 Gt de CO2 por año.

El 10% de las tierras agrícolas que utilizan el método CCPP podrían secuestrar 6,38 Gt de CO2 por año.

El despliegue a nivel mundial de todas estas prácticas regenerativas y orgánicas de primer nivel en el 5-10% de todas las tierras agrícolas (incluidas las tierras áridas y semiáridas donde la siembra de cultivos y el pastoreo de animales son cada vez más problemáticos) resultaría en 45,12 Gt de CO2 por año secuestrado en el suelo y almacenado en la superficie de forma continua, que es un 50% más que la cantidad de secuestro necesaria para extraer los 31,25 Gt de CO2 que se liberan actualmente a la atmósfera y los océanos. Y esto no incluye el secuestro masivo de CO2 que es posible bajo la Campaña de un billón de árboles.

Estos cálculos aproximados están diseñados para mostrar el considerable potencial de implementar a gran escala estos sistemas regenerativos probados de alto rendimiento. Los ejemplos son soluciones “listas para usar”, ya que se basan en prácticas existentes. No es necesario invertir en tecnologías caras, potencialmente peligrosas y no probadas, como la captura y almacenamiento de carbono o la geoingeniería.

El objetivo de lograr tasas de adopción del 5-10% para estas prácticas regenerativas y orgánicas en todo el mundo es realista y alcanzable. Las prioridades fundamentales son educar a los consumidores y crear la demanda del mercado, identificar y promover las mejores prácticas regenerativas en todos los países y regiones del mundo, cambiar las políticas públicas siempre que sea posible (desde a nivel local al internacional) y luego financiar (usando dinero del sector público y privado), expandir y escalar estos sistemas orgánicos y regenerativos para restaurar ecosistemas, secuestrar carbono, regenerar la salud pública y eliminar la pobreza rural.

Es hora de continuar con la restauración de los ecosistemas globales y la reducción del exceso de CO2 mediante la implementación masiva de las “mejores prácticas” existentes de la agricultura regenerativa, la gestión ganadera, las prácticas forestales y el uso de la tierra. Todo esto es muy factible y alcanzable. Requerirá una inversión sustancial en capital natural de los donantes públicos y privados existentes y de instituciones nacionales e internacionales, pero obviamente “el costo vale la pena” en comparación con las pràcticas de siempre de nuestra actual “economía suicida”. Requerirá que las organizaciones de capacitación y las ONG relevantes lleven a cabo cursos y talleres desde los pueblos estadounidenses a Oriente Medio y más allá, a través de sistemas de capacitación de agricultor a agricultor impulsados ​​desde las bases, y apoyados por consumidores urbanos en todo el mundo. Es tarde. Pero todavía hay tiempo para cambiar las cosas.

La adopción generalizada de las mejores prácticas orgánicas y regenerativas debe ser la máxima prioridad para los agricultores, ganaderos, gobiernos, organizaciones internacionales, representantes electos, industria, organizaciones de capacitación, instituciones educativas y organizaciones de cambio climático. Se lo debemos a las generaciones futuras y a toda la rica biodiversidad de nuestro precioso planeta viviente.

Referencias / fuentes:

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Global Agricultural Land Figures

United Nation’s Food and Agriculture Organization (FAO),  FAOSTAT data on land use, recuperado 4 diciembre, 2015

La cantidad total de tierra utilizada para producir alimentos es de 4.911.622.700 hectáreas (18.963.881 millas cuadradas).

Esta se divide en: 

Tierras cultivables/arables: 1.396.374.300 hectáreas (5.391.431 millas cuadradas)

Pastos permanentes: 3.358.567.600 hectáreas (12.967.502 millas cuadradas)

Cultivos permanentes: 153.733.800 hectáreas (593,570 millas cuadradas)

Cálculos del Proyecto mil millones de agaves

Según la UNCCD The Global Land Outlook 2017, casi el 45% de las tierras agrícolas del mundo se encuentran en áreas secas, principalmente en África y Asia.

45% de tierras de cultivos (4.911.622.700 ha x 45%) = 2,2 mil millones de hectáreas

2,2 x 270 t de CO2 por ha = 594 Gt of CO2 por año

Cálculos BEAM 

Un cálculo básico demuestra el potencial de implementar esta tecnología simple a gran escala en las tierras agrícolas mundiales. Carbono orgánico del suelo x 3,67 = CO2, lo que significa que 10,27 toneladas métricas de carbono del suelo = 37,7 toneladas métricas de CO2 por hectárea por año (t CO2 / ha / año). Esto significa que BEAM puede secuestrar 37,7 toneladas de CO2 por hectárea, lo que equivale aproximadamente a 38.000 libras de CO2 por acre.

Si BEAM se extrapolara globalmente a tierras agrícolas, secuestraría 185 Gt de CO2 / año. (37,7 t CO2 / ha / año X 4,911,622,700 ha = 185,168,175,790t CO2 / ha / año)

Cálculos de la granja Singing Frogs

Los Kaiser han logrado aumentar la materia orgánica del suelo del 2,4% a un óptimo 7-8% en solo seis años, un aumento promedio de aproximadamente 3/4 de punto porcentual por año.

(Elizabeth Kaiser Pers. Com. 2018 and Chico State University https://www.csuchico.edu/regenerativeagriculture/demos/singing-frogs.shtml

“Un aumento del 1% en el nivel de carbono del suelo en el perfil del suelo de 0-30 cm equivale a un secuestro de 154 tCO2 / ha si se cuenta con una densidad aparente promedio de 1,4 g / cm3” (Jones C. 2009)

3/4 % OM = 115,5 toneladas métricas de CO2 por hectárea (115.500 libras por acre por año)

Este sistema se puede utilizar en tierras arables y de cultivos permanentes. Tierra cultivable / arable: 1.396.374.300 hectáreas más cultivos permanentes: 153.733.800 hectáreas = 1.550.108.100 hectáreas

Extrapolado a nivel mundial a través de tierras cultivables permanentes y arables, secuestraría 179 Gt de CO2/año (1.550.108.100 hectáreas x 115,5 toneladas métricas de CO2 por hectárea = 179.037.485,550 toneladas métricas)

Cálculos del pastoreo regenerativo

Para explicar la importancia de las cifras de Machmuller: 8,0 Mg ha − 1 año − 1 = 8.000 kg de carbono almacenados en el suelo por hectárea por año. Carbono orgánico del suelo x 3,67 = CO2, lo que significa que estos sistemas de pastoreo han secuestrado 29.360 kg (29,36 toneladas métricas) de CO2 / ha / año. Esto es aproximadamente 30.000 libras de CO2 por acre.

Si estas prácticas de pastoreo regenerativo se implementaran en las tierras de pastoreo del mundo, secuestrarían 98,6 Gt CO2 / año.

(29,36 t CO2/ha/año X 3.358.567.600 ha = 98.607.544.736t CO2/ha/año)

Cálculos de CCPP

Tierras agrícolas: 4.911.622.700 ha x 13t CO2/ha/año = 63,8 Gt of CO2 por año 

Cálculos de la reforestación global

El Proyecto de un billón de árboles

Andre Leu es el Director Internacional de Regeneration International. 

Ronnie Cummins es cofundador de Organic Consumers Association (OCA) y Regeneration International

Fuente: Regeneración internacional

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