Cómo construir un hotel de insectos para la huerta

Los hoteles para insectos son instalaciones que permiten a los arácnidos e insectos útiles (ayudantes, polinizadores…) pasar el invierno o poner sus huevos en el verano. Complementan los refugios naturales que los insectos ya pueden encontrar en un jardín (montones de piedras, madera muerta, troncos y cortezas, ramas, tocones, incluyendo pequeñas ramas muertas en árboles sanos…).

Introducción

El proceso de construcción de un hotel de insectos debe combinarse con el proceso de suministro de alimentos, especialmente el proporcionado por la flora (flores de néctar, plantas nativas…). ¡Si el hotel es un “bed and breakfast”, también debe ofrecer comida a sus huéspedes! No tiene sentido atraer insectos a tu hotel si no hay nada para alimentarlos en los alrededores.

Estas especies animales amistosas nos ayudan a luchar contra las plagas de forma natural además de aumentar la biodiversidad del lugar. Estos pueden ser pájaros, reptiles, anfibios, mamíferos, insectos, que controlan o parasitan a los enemigos de nuestros cultivos. Por lo tanto, debemos tratar de atraerlos porque son una gran ayuda para nosotros y para nuestra huerta.

Las principales especies útiles son las siguientes: araña, comadreja, carábido dorado, mariquita, murciélago, serpiente, sapo, crisopo, avispa parásita, rana, erizo, lagarto, musaraña, pájaro, ave de presa, e insectos polinizadores en general.

Pasos para la construcción del hotel de insectos

Localiza los materiales naturales que puedes usar para hacer refugios para insectos: troncos, ladrillos, paja, tallos de bambú, piñas de pino, etc. Elige materiales locales que tengan agujeros de diferentes tamaños para acomodarse a las diferentes preferencias de los insectos.

Hacer el marco de madera, reforzándolo lo suficiente como para soportar un peso significativo. Elige madera resistente: abeto, alerce, castaño… Planifica el tamaño de sus espacios según el volumen de materiales que tengas disponible. Coloca los materiales más pesados en el fondo y los más livianos en la parte media y superior del hotel. Corta los materiales a la longitud deseada y llena cada espacio. También proporciona una cubierta impermeable para la estructura (techo de chapa, por ejemplo).

Instalar la estructura en su ubicación final antes de llenarla (por el peso si el hotel es grande). Sobre elevar toda la estructura unos 20 cm del suelo, para mantenerla alejada de la humedad. Para evitar que el hotel se tumbe con vientos fuertes, piensa en estabilizarlo con estacas clavadas en el suelo y fijadas a cada lado del hotel o sujetando el conjunto con un cable a una pared, por ejemplo.

Construcción de la estructura del hotel

Este es un ejemplo de la estructura básica para un hotel de insectos, puedes hacerla de esta manera o de cualquier otra forma que desees. Al final de este artículo dejamos imágenes de diferentes modelos para que tengas más ideas y construir tu hotel según lo prefieras.

Toma una tabla y córtala en 4 pedazos: 2 tablas de 21 cm y 2 tablas de 19 cm.

Ensamblar las tablas para hacer un rectángulo.

Corta 3 tablas de 21 cm de largo y ensámblalas para cerrar la parte posterior del rectángulo.

Para hacer el tejado, corta 2 piezas de madera: una de 7 cm de ancho y 26 cm de largo y otra de 7 cm de ancho y 28 cm de largo. Coloca estas dos piezas para formar el techo del hotel.

Ahora todo lo que tienes que hacer es hacer los compartimentos del hotel. Instala una tabla de 27 cm en el centro y una tabla de 13 cm para separar el espacio en la parte superior.

Rellena la estructura con diferentes materiales naturales, a continuación enumeramos que materiales usar.

¿Qué materiales usar para el hotel de insectos?

1 – Paja o madera: bien protegido, este material podrá albergar a los bonitos crisopas, cuyas larvas se alimentan de muchos parásitos: pulgones, cochinillas, mosca blanca, trips o huevos de ácaros.

2 – Tallos de bambú: sirven de refugio a las abejas solitarias que polinizan las primeras flores de los árboles frutales, desde mediados de la primavera.

3 – Macetas volteadas y llenas de heno: esto atrae a las tijeretas que gustan de las plagas como los áfidos.

4 – Tablas de madera apiladas detrás de placas de metal perforadas: donde los insectos xilófagos que ayudan a descomponer la madera muerta vendrán a vivir.

5 – Troncos perforados: se convierten en un refugio muy apreciado por muchos polinizadores útiles como abejas solitarias y avispas, cuyas larvas se alimentan de pulgones.

6 – Paquetes de tallos: como la zarza, la rosa, el saúco, proporcionan un refugio ideal para las moscas voladoras y otros himenópteros.

7 – Ladrillos: son apreciados por las Osmia cornuta (abejas solitarias).

8 – Las tablas muy juntas y protegidas: atraen a las mariquitas que vienen a pasar el invierno allí. Sus larvas consumen muchos áfidos.

Durante el invierno, también puedes crear todo tipo de refugios para que los ayudantes los guarden en tu jardín: fardos de madera, montones de piedras o rocas, hierba alta… ¡estos refugios de fabricación propia son tan bonitos como útiles!

Aloja a estos útiles y poco exigentes invitados que les agradecerán en la primavera, recuerda que los insectos son primordiales en una huerta orgánica, sin ellos no existiría la polinización y no habría un control natural de la biodiversidad.

Fuente: https://www.ecojardinmagico.com

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