‘Big Picnic’, un proyecto internacional para mejorar la seguridad alimentaria en Europa y África

La seguridad alimentaria es uno de los grandes retos a los que la sociedad se enfrenta en la actualidad. Según la FAO: «Existe seguridad alimentaria cuando todas las personas tienen en todo momento acceso físico y económico a suficientes alimentos inocuos y nutritivos para satisfacer sus necesidades alimenticias y sus preferencias en cuanto a los alimentos a fin de llevar una vida activa y sana». Sin embargo, las decisiones sobre la política alimentaria suelen tomarse desde las altas instancias y no dan a todos los actores sociales la oportunidad de contribuir al debate ni de participar en él.

El proyecto BigPicnic ha utilizado enfoques participativos para facilitar el diálogo entre distintos actores y garantizar que la investigación, la innovación y las políticas del futuro reflejen las opiniones y las necesidades de estos grupos del público más amplio. El uso de estos enfoques permite cubrir distintas necesidades, ayuda a las organizaciones a desarrollarse y crecer y empodera a todos los actores para que asuman su responsabilidad a la hora de abordar los grandes problemas a los que se enfrenta nuestra sociedad.

Ahora se acaba de publicar  el documento de Conclusiones y Recomendaciones del proyecto BigPicnic, en su elabvoración han participado diecinueve instituciones de doce países europeos y uno africano. El Real Jardín Botánico Juan Carlos I de la Universidad de Alcalá de Henares y el Real Jardín Botánico-CSIC de Madrid representaron a España en este proyecto.

Conceptualmente el trabajo realizado de Big Picnic parte de tres ideas clave:

  • Acceso. Garantizar que los habitantes de todo el planeta tengan acceso a suficientes alimentos para satisfacer sus necesidades alimenticias.
  • Soberanía. Empoderar a las personas para que puedan elegir libremente los alimentos que consumen, el lugar de origen de dichos alimentos y el modo de producción.
  • Inocuidad. Garantizar que las personas tengan acceso a alimentos saludables y nutritivos libres de contaminación y degradación de los alimentos.

Aunque también plantea un cuarto aspecto que es el patrimonial, resaltando la importancia de los alimentos como patrimonio cultural, ya que están estrechamente ligados a la identidad individual y nacional, a la cultura, a la tradición y a la memoria. Y lo definen como: Apoyar las tradiciones culinarias y reconocer que contribuyen a conformar las identidades personales y colectivas y que a su vez vienen determinadas por dichas identidades.

A partir de esta definición de seguridad alimentaria y teniendo en cuenta los resultados de todas las actividades realizadas define las siguientes seis recomendaciones.

Para los responsables de las políticas:

  1. Alimentos y patrimonio. Debe integrarse la dimensión de patrimonio cultural de los alimentos dentro de la política alimentaria.
  2. Cambio climático. Incrementar la resiliencia de los ciudadanos ante el cambio climático, especialmente la de los grupos vulnerables, e incrementar la neutralidad climática de los sistemas alimentarios.
  3. Producción sostenible de alimentos. Los futuros marcos de financiación deberían estar dirigidos a una gestión más eficiente de la pérdida y el desperdicio de alimentos, a la producción de alimentos a pequeña escala y a las cadenas de distribución sostenibles.
  4. Educación y seguridad alimentaria. La alimentación y la seguridad alimentaria son temáticas que deberían estar integradas en todos los niveles de los sistemas de aprendizaje formal e informal.

Para los espacios de aprendizaje informal:

  1. Utilización de enfoques participativos. Utilizar enfoques participativos para alzar las voces de aquellos a los que no se suele escuchar y ampliar nuestra percepción de quiénes son los expertos.
  2. El desarrollo de las organizaciones a través de la seguridad alimentaria. Las organizaciones deberían adoptar los nuevos enfoques y recurrir a un amplio espectro de expertos como catalizadores del cambio.

A lo largo del proyecto entre todos los participantes se han realizado un total de 103 exposiciones, con una participación de 180.000 personas y 102 cafés científicos – que son reuniones de científicos con el público en
contextos informales – han contado con unos 6000 participantes.

Para  leer las conclusiones y recomendaciones de este debate sobre la alimentación y la seguridad alimentaria realizado en el marco del BigPicnic sigue este enlace.

BigPicnic Horizonte 2020 es un proyecto financiado por la Unión Europea en el marco del Programa Horizonte 2020, cuenta con la participación de 12 países europeos y uno africano para el periodo 2016-2019.

El Real Jardín Botánico Juan Carlos I de la Universidad de Alcalá  y el Real Jardín Botánico-CSIC de Madrid han representado a España en este proyecto.

La población mundial va a crecer, según las previsiones que manejan distintos organismos, hasta unos 9.000 millones de personas en el año 2050. Junto a las necesidades sanitarias, educativas o sociales, uno de los temas capitales que más preocupan es la alimentación de la población: el desafío de asegurar que todas esas nuevas bocas hambrientas reciben suficientes alimentos, inocuos y nutritivos.

Así, para concienciar a la población europea y africana de la seguridad alimentaria, nace el proyecto BigPicnic con el que cerca de una veintena de organismos científicos, sociales y culturales, de 12 países europeos y uno africano, persiguen sentar en torno a una gran mesa a ciudadanos de a pie, científicos, responsables políticos y representantes del sector alimentario, entre otros, para compartir ideas sobre la seguridad alimentaria, uno de los retos más urgentes a los que se enfrenta nuestro planeta.

El Real Jardín Botánico Juan Carlos I ha participado en este proyecto internacional junto a otros jardines botánicos europeos, universidades, un instituto de arte, ciencia y tecnología, una ONG internacional y una tienda de ciencia de Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, España, Grecia, Holanda, Italia, Noruega, Polonia, Portugal y Reino Unido, en Europa, y Uganda, en África. Por España también interviene el Real Jardín Botánico-CSIC, de Madrid.

BigPicnic, un proyecto internacional para mejorar la seguridad alimentaria en Europa y África

BigPicnic Horizonte 2020 es un proyecto financiado por la Unión Europea en el marco del Programa Horizonte 2020, cuenta con la participación de 12 países europeos y uno africano para el periodo 2016-2019.

El Real Jardín Botánico Juan Carlos I de la Universidad de Alcalá  y el Real Jardín Botánico-CSIC de Madrid han representado a España en este proyecto.

La población mundial va a crecer, según las previsiones que manejan distintos organismos, hasta unos 9.000 millones de personas en el año 2050. Junto a las necesidades sanitarias, educativas o sociales, uno de los temas capitales que más preocupan es la alimentación de la población: el desafío de asegurar que todas esas nuevas bocas hambrientas reciben suficientes alimentos, inocuos y nutritivos.

Así, para concienciar a la población europea y africana de la seguridad alimentaria, nace el proyecto BigPicnic con el que cerca de una veintena de organismos científicos, sociales y culturales, de 12 países europeos y uno africano, persiguen sentar en torno a una gran mesa a ciudadanos de a pie, científicos, responsables políticos y representantes del sector alimentario, entre otros, para compartir ideas sobre la seguridad alimentaria, uno de los retos más urgentes a los que se enfrenta nuestro planeta.

El Real Jardín Botánico Juan Carlos I ha participado en este proyecto internacional junto a otros jardines botánicos europeos, universidades, un instituto de arte, ciencia y tecnología, una ONG internacional y una tienda de ciencia de Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, España, Grecia, Holanda, Italia, Noruega, Polonia, Portugal y Reino Unido, en Europa, y Uganda, en África. Por España también interviene el Real Jardín Botánico-CSIC, de Madrid.

El objetivo de BigPicnic es generar un debate público sobre la alimentación y la seguridad alimentaria y contribuir a la futura Investigación e Innovación Responsable (Responsible Research and Innnovation, RRI en sus siglas en inglés) en relación con esas cuestiones.

La RRI describe una nueva aproximación a la investigación y a la innovación éticamente aceptable y sostenible con el objetivo de alinear los resultados de los avances científicos y técnicos con los valores y las necesidades de la sociedad, mediante la implicación en las distintas etapas del proceso de varios grupos de actores, como los ciudadanos, los investigadores, los responsables políticos y las empresas.

¿Cómo se ha llevado a cabo el proyecto?

Cada uno de los jardines botánicos que participan en el proyecto BigPicnic ha co-creado exposiciones y cafés científicos con sus públicos locales, incluyendo grupos de personas con los que no suelen trabajar habitualmente.

La co-creación es un proceso innovador y participativo mediante el que se pretende compartir la responsabilidad de un proyecto entre las instituciones y los miembros de la comunidad. En nuestro caso, eso significa colaborar con los actores locales en la preparación de exposiciones y cafés científicos desde el inicio. Por consiguiente, es el público quien determina la estructura y las temáticas de las actividades, en lugar de los jardines botánicos.

Como resultado de este proceso, unas 180.000 personas han visitado las exposiciones de BigPicnic. Por otra parte, los 102 cafés científicos organizados –que son reuniones de científicos con el público en contextos informales– han contado con unos 6.000 participantes. Las exposiciones y los cafés científicos han abarcado y generado debate en una amplia gama de temáticas:

  • Desperdicio de alimentos.
  • La brecha en la demanda de alimentos.
  • Horticultura urbana.
  • Erosión del conocimiento sobre el cultivo de alimentos.
  • Uso del suelo.
  • Identidad y hábitos alimentarios / elección de alimentos.
  • Aspectos culturales de los alimentos.
  • Los insectos como fuente de proteínas.
  • Polinización.
  • Cambio climático.
  • Parientes silvestres de cultivos.
  • Seguridad alimentaria de los hogares.
  • Agroecología.
  • Acabar con el hambre en el mundo.
  • Gastronomía.
  • La alimentación consciente.
  • Garantizar el suministro de alimentos en el futuro.
  • El papel de las escuelas.
  • Tendencias alimentarias.
  • El aumento de la producción de cultivos.
  • La sostenibilidad de los cultivos.
  • La producción local.
  • Nutrición y ética.
  • Alimentos saludables.
  • Cadenas de distribución alternativas.
  • Agricultura urbana.
  • Organismos genéticamente modificados.

Además se ha empleado una forma especial de evaluación participativa denominada Team-Based Inquiry (indagación basada en equipos) para garantizar que las actividades se llevaban a cabo conforme a los criterios más exigentes posibles, así como para registrar y analizar las conversaciones que iban surgiendo a raíz de las exposiciones y de las demás actividades realizadas.

Tras la finalización del proyecto, los resultados de estas conversaciones han sido compilados y utilizados para generar recomendaciones para que los responsables políticos y los espacios de aprendizaje informal promuevan la Investigación e Innovación Responsable en los ámbitos de la alimentación y la seguridad alimentaria. Estas recomendaciones políticas se pueden consultar en inglés y en español.

Los informes completos de las recomendaciones políticas BigPicnic están disponibles en el sitio web BigPicnic.

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